Me acosté con un bodeguero

Me acosté con un bodeguero

Me acosté con un bodeguero

25 de Diciembre del 2016 - 08:53

Desde hace un tiempo empecé a tener sueños eróticos con Marco, un joven bodeguero que trabaja cerca a mi casa

Por: Magaly Moro

magalymoro@grupoepensa.pe

Johanna (Los Olivos, 23). Doctora, estoy un poco avergonzada por lo que estoy a punto de contarle, pero ya no puedo ocultarlo más.

Desde hace un tiempo empecé a tener sueños eróticos con Marco, un joven bodeguero que trabaja cerca a mi casa.

Cada vez que regresaba tarde en la noche del instituto lo saludaba y me invitaba a comer algunos snacks para que le cuente sobre mi día. Pese a que es mayor que yo por diez años, su amistad me pareció sincera y no dudé en hacerme su amiga en poco tiempo.

Conforme pasaron los días, decidimos ir a cenar juntos una vez que él saliera de su trabajo y yo de la universidad. Finalmente, terminamos yendo a un bar para continuar la maravillosa velada. Confieso que me dejé llevar por los tragos y las circunstancias. Cuando me ofreció ir a un hotel no tuve que pensarlo dos veces.

Sentí que esa noche había sido una de las mejores de mi vida. La conexión en el sexo, su energía y su ser me cautivaron completamente desde aquella ocasión.

De pronto, todo empezó a cambiar de la noche a la mañana. Las personas que viven cerca a mi casa me miraban mal o comentaban cosas a mis espaldas y yo no sabía por qué.

Una vecina, amiga mía, me confesó que Marco era en realidad un hombre comprometido y que tenía un hijo con otra mujer.

La noticia me cayó peor que un balde de agua fría. Desde entonces no he podido verle la cara a mis padres por lo ocurrido y, mucho menos, me he vuelto a asomar a la bodega de este tipo. No quiero ver nunca más a ese mentiroso.

OJO CON ESTO:

Querida, debes asumir la responsabilidad por tus actos y aceptar tus errores. Conversa con tus padres y aléjate de una buena vez de ese hombre antes de sufrir más.