Ser anfitriona lo volvió loco

Ser anfitriona lo volvió loco

Ser anfitriona lo volvió loco

17 de Octubre del 2016 - 16:39

"Aunque se calmó por unos días, volvió a ser el mismo chico posesivo, pero esta vez de una forma peculiar", este es el caso de hoy.

Susana (San Juan de Lurigancho, 25). Doctora, acabé con mi enamorado hace dos semanas, pero no deja de hostigarme con canciones de Tony Rosado. Antes, Steve era un chico dulce, amable y respetuoso, pero la magia se acabó cuando acepté un trabajo. Como necesitaba dinero para pagar fuertes gastos, laboré como anfitriona para una reconocida marca de automóviles en mi distrito. Mi enamorado discutía mucho conmigo porque algunos de sus amigos venían a verme. Como entenderá, su actitud me sacaba de quicio porque siempre lo respeté y amé. Doctora, la situación empeoró cuando me asignaron el horario nocturno. Steve solo me gritaba porque los chicos del barrio se burlaban de él.

Al no tener su apoyo moral, di por terminada la relación. No lo medité mucho, fue rápido y sin dolor. Sin duda, un alivio. Lamentablemente, Steve reaccionó peor: me tildó de “traidora”, me buscaba al salir del local y me suplicaba para volver. Doctora, nunca cedí. Aunque se calmó por unos días, volvió a ser el mismo chico posesivo, pero esta vez de una forma peculiar: ahora me enviaba canciones. Todos los días me dedica melodías despechadas de Tony Rosado. “Volveré”, “Te eché al olvido” y “Ya te olvidé” son algunos de los espantosos clásicos que suenan en mi celular. Pese a que lo bloqueé de mis contactos, sigue con la misma cantaleta. Me ha amenazado con remitirlos en mis redes sociales. Si su objetivo era alterar mi vida, creo que ya lo consiguió. Como no veo otra solución, estoy a un paso de denunciarlo. 


blog comments powered by Disqus