Sufre, peruano, sufre

Sufre, peruano, sufre

Sufre, peruano, sufre

23 de Agosto del 2015 - 18:59
Víctor Ramírez

Lea la columna de nuestro director, don Víctor Ramírez Canales.

Las reveladoras agendas de Nadine dejan en claro que todo vale para alcanzar el poder. Los apuntes que allí se registran son como los vladivideos. Revelan un manejo a todo nivel para obtener dinero, buscar socios, candidatos y ganar posiciones en lo político, económico y legal. Nadine se las ingenió muy hábilmente y se ve que fue la verdadera artífice para que su marido llegara a ser presidente y ella la “presidenta”. Fue un trabajo de hormiga realizado con extraños recursos y conexiones en Venezuela y Brasil. Formaron una agrupación parchada con grupos de izquierda y radicales que se encargaron de captar a los informales, a los mineros ilegales, a las comunidades indígenas y campesinas, a los licenciados y sectores populares identificados con el comunismo, el nacionalismo humalista o el socialismo de Hugo Chávez y Lula. Para ello reclutaron a antimineros como Gregorio Santos o falsos líderes como César Álvarez. Para colmo, tuvieron el padrinazgo de Alejandro Toledo y Mario Vargas Llosa, dos personajes muy venidos a menos ante la opinión pública.

No por nada ahora se revelan las bases. Lanzan piedras y le gritan “traidor”a Ollanta porque creen que fueron engañados en la campaña electoral. Sin duda, la pareja trazó una buena estrategia para captar los votos de sectores descontentos con el fujimorismo y le dieron la espalda a Keiko a la hora de decidir su voto en la segunda vuelta. Humala y Nadine se las jugaron desde el locumbazo y el andahuaylazo en que utilizaron a los licenciados muy bien dirigidos por Antauro Humala, quien inicialmente fue clave en el avance del nacionalismo. Lo irónico es que mientras Ollanta y Nadine alcanzaron la “gloria”, Antauro se fue preso acusado por la matanza de policías en Andahuaylas, junto con un grupo de licenciados que hasta ahora siguen encarcelados.

La victoria de Ollanta encumbró a Nadine que agarró más poder que el mismo presidente. Fue ella la que se encargó de sacar y nombrar ministros tal como lo reconoce Salomón Lerner, uno de los hombres fuertes en los inicios de este gobierno, pero que luego fue desembarcado porque, según lo confirmó, él “era un piedra en el zapato para Nadine”. Reconoce Lerner que ella manejó a su antojo a su chochera, el ministro de economía Luis Miguel Castilla, uno de los que más tiempo duró en esa Cartera. Lamentablemente, ahora todos los peruanos están pagando los caprichos de la “presidenta”. El dólar se ha disparado, se han contraído las inversiones, caen las exportaciones y los precios en los mercados suben todos los días, mientras la gente tiene menos plata en el bolsillo.

El país vive una debacle que está costando caro. Crisis moral, política, económica y social. Todos los que antes apoyaron a Ollanta se han bajado del carro culpando a Nadine. Ahora hacen mea culpa y se arrepienten cuando el barco se está hundiendo. La prima de Nadine, Tania Quispe ya se fue de la SUNAT. Su amiga Rocio “Chío” Calderón renunció al Organismo Superior de Contrataciones del Estado (OSCE) donde se supone corrieron millones para favorecer a las empresa brasileñas con licitaciones fabulosas; y, el congreso cayó en manos de la oposición tras el fracaso de la amigaza de Nadine, Ana María Solórzano, puesta allí en lugar de la vapuleada nacionalista Marisol Espinoza. En fin, la primera dama ha sido una verdadera piedra en el zapato para el Perú y encima se va a lanzar como candidata al Congreso con el cuento de “defender” los logros del gobierno de su marido. Sufre, peruano, sufre.