Ganándole tiempo al cáncer

Ganándole tiempo  al cáncer

Ganándole tiempo al cáncer

19 de Octubre del 2016 - 00:00

Campaña “Juntos por más tiempo” crea conciencia sobre realidad de mujeres con este mal

Felícita Faiffer Izquierdo, Fela, es una mujer de 82 años que le sonríe y le canta a la vida. Para ella el tener cáncer de mama metastásico no es un problema. Se luce alegre, conversadora y súper pilas. “Todas las mujeres con cáncer tenemos que seguir adelante, tenemos que enfrentar la enfermedad. El cáncer metastásico no es el final”, dice Felícita.

A esta valiente e incansable mujer le diagnosticaron cáncer en el seno izquierdo en octubre de 2003. Cuenta que decidió hacerse unos exámenes tras palparse un bulto. En un principio, en un consultorio particular, le dijeron que tenía calcificaciones benignas, pero ella no conforme con ese resultado, decidió ir en busca de una segunda opinión. Finalmente, en la Liga Contra el Cáncer le confirmaron que tenía la enfermedad y que estaba en una etapa avanzada.

“Yo ya me lo sospechaba por eso la noticia no me impactó mucho. En ese momento estaba conmigo mi hermana Mercedes. Ella se desesperó, pero yo ni lloré. Estaba mucho más preocupada por conseguir el dinero para la intervención. La operación estaba muy cara”, cuenta Felícita.

PROBLEMAS ECONÓMICOS. Fela señala que el no tener los recursos económicos para atenderse es penoso para los enfermos. “Es algo terrible que a usted le digan que tiene cáncer y se encuentre impotente porque no tiene dinero. Antes el seguro del Estado no atendía el cáncer y hoy también hay problemas para conseguir medicinas para la metástasis. Yo lo sé porque lo he vivido”, expresa.

Tras operarse y realizarse más de veinte sesiones de quimioterapia, Felícita se recuperó del cáncer, pero la enfermedad, que es un enemiga difícil de vencer, regresó en 2008. En uno de sus controles se descubre que el cáncer hizo metástasis en los huesos de su columna. La aguerrida Fela, una vez más, se dijo manos a la obra y comenzó un nuevo ciclo de quimioterapias.

Felicita destaca que es importante que el Estado se involucre con los enfermos de cáncer. En el caso del cáncer metastásico, considera relevante que no se piense que no existe tratamiento para el paciente y que solo queda desahuciarlo. Un enfermo con cáncer metastásico puede tener una excelente calidad de vida, como la tiene ella.

“Yo hago mi vida de lo más normal. Luego que me dijeron que tenía cáncer me prohibieron cocinar, barrer y regar mis plantas. El fuego y el polvo me harían daño. Yo me dije: no me voy a quedar sentada mirando como pasa el tiempo. Me compré ollas arroceras, guantes y mascarillas; y así puedo hacer todos mis quehaceres sin arriesgar mi salud”, señala Felícita.

VOLUNTARIADO. Fela sostiene que hacer sus actividades diarias la ayudan a no pensar en el cáncer. “Esta es una enfermedad que trabaja mucho con la mente y autoestima. Uno tiene que sentirse positivo porque si no las células sanas se debilitan y cuando pasa esto las células cancerosas las invaden y vencen”, argumenta.

Felícita, fiel a su forma de pensar, quiso compartir con otros enfermos de cáncer su lucha y amor por la vida. Por eso se unió a la Asociación Oncovida Perú y con dos señoras más visita mensualmente a niños enfermos de cáncer en el Hospital Guillermo Almenara.

“La asociación nos da talleres de danza, costura, entre otros. Aquí aprendo y cuando voy al voluntariado en el hospital les cantó a los niños. Algunos no me dicen Felicita. Cuando me ven dicen ya llegó el gato Ron Ron que es el nombre de una canción. A todos les digo que el cáncer no es el final. Que tenemos que seguir adelante y enfrentarlo. Tenemos que ser como los soldaditos”, dice risueña Felícita.

blog comments powered by Disqus