Por la ruta de la shacta

Por la ruta de la shacta

Por la ruta de la shacta

07 de Noviembre del 2016 - 00:00

Es el aguardiente de caña, referente de identidad huanuqueña

Desde la época del Virreinato en el Perú, el aguardiente es un referente de identidad huanuqueña que se ha mantenido hasta la actualidad. A través de los años, el sistema de producción ha sido conservado de manera tradicional, siendo declarado como Patrimonio Cultural de la Nación el 6 de julio de este año.

Producción. El proceso de elaboración de la shacta, el aguardiente de caña de azúcar de Huánuco, se inicia con el sembrado de la caña; existen variedades que se cultivan en las haciendas huanuqueñas.

En esta región hay diez fundos operativos que destilan shacta, el referente de identidad, historia y celebración de las principales fiestas de Huánuco, con producción ecológica.

En la hacienda Cachigaga, por ejemplo, utilizan el trapiche, un tipo de molino que se emplea para la extracción del jugo de la caña de azúcar. En la mayoría de las haciendas huanuqueñas, este artefacto es de metal y se compone de tres cilindros con sus respectivos engranajes, los mismos que son movidos por una fuerza hidráulica que tiene 40 caballos de fuerza.

Cachigaga tiene 45 años, fue creada durante la reforma agraria en el Perú y es una de las haciendas que destila aguardiente en sus derivados de la caña; también está el néctar, el ron y el anisado; asimismo, la panitela y la chancaca. Este fundo cuenta con 15 trabajadores, encargados de procesar 10 toneladas de caña de azúcar al día, con los que se obtiene 5 cilindros de aguardiente.

El proceso de fermentación varía según el producto, desde los dos días hasta por varios años, como es el caso del macerado de gongapa, que está en proceso de maduración desde marzo de 2012.

Esta empresa agroindustrial, como medida ecológica, reutiliza el bagazo de la caña como combustible para las destilerías; otra parte se convierte en abono para la siguiente siembra.

Tradición. Sebastián López es uno de los trabajadores que tiene 10 años en Cachigaga. Señala que el fundo comprende 30 hectáreas y en los últimos años han implementado la elaboración de panitela y, por la calidad del producto, es solicitado en distintas regiones del país.

Honorato López Ramírez, con 92 años, es el propietario del fundo. Resalta el aporte cultural que tiene la shacta y la necesidad de revalorizarla para que en los próximo años no se extinga, como viene sucediendo con algunas producciones en la región.

En los últimos cinco años se han multiplicado las empresas que ingeniosamente mezclan la shacta con frutas, como aguaymanto, camu camu, granadilla, fresas, carambola, y hierbas, como anís, manzanilla, hierba luisa, cedrón, alfalfa y otras más.

Fundos. La Asociación de Productores de Aguardiente de Caña de Azúcar de Huánuco tienen en la actualidad el registro de diez fundos operativos: el fundo Buena Vista, el fundo Quicacán y el fundo Chasqui, que funcionan en Ambo; el fundo Cachigaga y el fundo Santo Toribio, ubicados en el distrito de Tomaykichwa; el fundo De repente, que tiene años de tradición en Huacar; el fundo Conchumayo, ubicado en el distrito de Santa María del Valle; el fundo Huayocoto, en la provincia de Huánuco; el fundo Pacán, en Amarilis; y el fundo Yuncán, ubicado en Churubamba. La tradición no morirá.

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