08 de Agosto del 2012
Actualmente, hay muchos países y ciudades que mantienen leyes relacionadas al sexo que datan de hace muchos años, con lo que mantendrían la forma de pensar de antaño. A continuación hacemos un repaso de las leyes más ridículas en el mundo.
1. Si te atrapan masturbándote en Indonesia, vas a ser una de las personas más 'saladas' del mundo ya que la ley en ese país establece que el castigo es decapitación.
2. En Oklahoma ser mirón te puede traer problemas. Según la ley local, está prohibido autoestimularse mientras espías a dos personas teniendo sexo dentro de un carro. La ley no especifica si te encuentran haciéndolo en la vereda.
3. En la India, los juguetes sexuales son ilegales, mientras que los condones no. El problema llegó con los condones vibradores, ya que se tenía que determinar si es que era un anticonceptivo o un artefacto de placer. La ley se inclinó por lo segundo, ya que usa pilas.
4. En Kentucky, si algún día quieres pasear en traje de baño por la autopista, te recomendamos hacerlo acompañada de dos policías o hacerlo armada de una porra, sino la ley estipula que puedes ser arrestado.
5. En Oriente Medio todavía no se han decidido: según la ley, puedes tener sexo con un cordero, pero es pecado mortal comer la carne de los animales con los que has copulado.
6. En Arizona, Rhode Island y Texas a las únicas personas que se les permite tener sexo son a las casadas. Si en caso las autoridades intervienen a dos personas solteras, estos podrían pasar 3 años tras las rejas.
7. En Cali, Colombia, las cosas son peores. Las mujeres que hagan el amor por primera vez con su marido, tendrían que invitar a su propias madres a supervisar el acto.
8. Los musulmanes consideran un pecado terrible ver la zona genital de un cadáver, por lo mismo que durante cualquier proceso, este debe permanecer totalmente tapado.
9. En California, Rhode Island, Dakota del Sur, Maryland, Utah, Nuevo México y Florida, el sexo oral está terminantemente prohibido. Cada estado establece la pena por este acto, siendo el caso de Florida el más excesivo, condenando a los acusados a más de 20 años de cárcel.