18 de Julio del 2012
Varias familias de la residencial Ausomia de Lince estuvieron a punto de quedarse sin dónde vivir luego de que un voraz incendio amenazara con acabar con sus hogares.
Gran cantidad de maderas viejas fueron las que avivaron el fuego que aparentemente fue iniciado por una vela encendida en la casa de los hermanos Rodríguez García, situada en la calle Bartolomé Herrera 558, inmueble que comparte con un taller de mecánica.
Vecinos de la zona señalaron que en el lugar de la tragedia vivían tres ancianos, Aurelio y Óscar Rodríguez y la madre de estos, Teresa García de Rodríguez, quién tuvo que ser socorrida por los bomberos al inhalar gran cantidad de humo.
Los moradores del multifamiliar colindante tuvieron que armarse de baldes y mangueras para poder apagar las lenguas de fuego que ponían en peligro sus vidas y sus departamentos.
La falta de agua fue el principal problema de los bomberos que tuvieron para apagar el fuego, incluso se necesitó del apoyo de las compañías de San Isidro y Magdalena para que puedan ayudar con camiones de agua.
Los afectados quedaron en la calle debido a que perdieron las pocas pertenencias que tenían, por ello le pidieron al alcalde del distrito, Martín Príncipe, que los pueda ayudar y no quedar en el abandono.
El serenazgo del distrito cercó la zona debido a que personas de mal vivir empezaron a llegar al lugar de la tragedia con la finalidad de apoderarse de las pertenencias de los nerviosos vecinos que salieron despavoridos de sus camas.
Con información de Kenyi Coba