28 de Abril del 2012
El consumo de licor y tabaco, la contaminación ambiental, el estrés y hasta el calor pueden alterar la estructura del ADN de los espermatozoides causando su fragmentación. Las roturas o lesiones se presentan en la cadena genética y pone en riesgo la fertilidad masculina.
Arturo Tamo, genetistas de la clínica Procrear, explica que a mayor número de lesiones, los espermatozoides tendrán menos probabilidades de fecundar ya que habrán perdido la integridad de su material genético.
'Aquellos varones que presenten muestras con fragmentación muy elevada tienen altas probabilidades de ver alterada su fertilidad. Además, aumenta su probabilidad de tener fallos de fertilización e implantación del embrión, así como padecer de una mala calidad embrionaria, provocando futuros abortos', advierte el especialista.
Para verificar la calidad de los espermatozoides Tamo recomienda realizarse un estudio con espermatograma computarizado en simultáneo con un cultivo seminal y un test de fragmentación de ADN del esperma.