04 de Mayo del 2012
Su frágil cuerpecito ya sufrió una riesgosa operación, fue evacuada de emergencia y los médicos tuvieron que extirparle un quiste hidatídico, alojado en el hígado.
Yeraldine, la niña de seis años, procedente de Huancán, aún no está curada, tiene otros tres quistes en el riñón, el vaso y en la vesícula.
Luis Tello Dávila, médico de la estrategia de zoonosis del hospital Carrión, señaló que es muy riesgoso que la vuelvan a operar. Por eso se optó medicarla con albendazol, a fin que los parásitos sean eliminados sin una operación, pero si no funciona el procedimiento tendrá que pasar nuevamente por el quirófano.
La niña procede de una zona rural de Huancán, donde abundan los perros que comen vísceras contaminadas de ovinos.
Con información de Carmen Ramos