15 de Mayo del 2012
La peruana Lupe Carbonell que secuestró a una recién nacida en Chile, le dijo a la policía que lo hizo por nostalgia y porque le dieron ganas de ser madre.
Según La Tercera, diario de Chile, la mujer se arrepintió del crimen e indicó que meses antes le contó a su hija que estaba embarazada, esperando en algún momento encontrarse a un niño o que le regalaran a algún menor.
Como se recuerda, Lupe se disfrazó el domingo, en el Día de la Madre, de una enfermera auxiliar del hospital San Borja Arriarán en Santiago de Chile y secuestró a la bebé Constanza Gutiérrez de los brazos de su madre con el pretexto de que iba a tomarle la temperatura.