02 de Agosto del 2012
La exposición a los microbios es constante, pero hay ciertos lugares donde la concentración de estos microorganismos es mayor, uno de ellos es la casa. Por ejemplo, las esponjas y trapos de cocina albergan más gérmenes que una taza de inodoro; y en el portacepillo de dientes proliferan las bacterias. Para desinfectar estos objetos remójelos en lavavajilla (el trapo y las esponjas cada vez que los use y el portacepillo una vez por semana). En el caño del baño y el control remoto los virus del resfrío sobreviven hasta 24 horas.
En la calle, los cajeros automáticos, carritos de supermercado y cualquier otro 'punto de contacto público' albergan bacterias como el estafilococo y el Escherichia coli, que causan neumonía y diarreas intensas, respectivamente.