Semana Santa: 'Cristo cholo' y seguidores se achicharran con calor infernal

Semana Santa: 'Cristo cholo' y seguidores se achicharran con calor infernal

Semana Santa: 'Cristo cholo' y seguidores se achicharran con calor infernal

26 de Marzo del 2016 - 08:04

El Sol complica procesión del señor de los milagros y vía crucis del “cristo cholo”

Protegían sus cuerpos del sol bajo sombrillas y sombreros, mientras refugiaban el alma en la bella esperanza de saberse salvos. Se sentían bendecidos y observados por Dios y Jesucristo —su único hijo, su Señor— aquel que en la cruz murió para librarlos de los pecados del mundo.

La fe era el motor del cuerpo y no había condición de clima que logre detener su marcha; aunque la piel buscaba la sombra, el espíritu los guiaba hacia la divina luz del Señor de los Milagros, que ayer realizó su tradicional procesión por Semana Santa.

Calor. Eugenia, Sofía, Julio, Isabel. Tantos nombres, tantas historias anónimas. Sus dramas y alegrías, pero sobre todo el insoportable bochorno, se perdieron entre las emociones que despertaron al ver la imagen que motiva su fe.

Para los seguidores del Cristo de Pachacamilla, nada importaban, ni los casi 28 grados Celsius de temperatura (°C), ni la radiación de nivel máximo (14) que ayer se dejó sentir en la capital.

En la Plaza de Armas de Lima, donde el anda recibió el principal homenaje, el sudor de los feligreses se mezclaba con lágrimas fervorosas, unas de gratitud y otras de súplica.

Para luchar contra el calor, cientos de coloridas sombrillas opacaron el típico hábito morado que utilizan en la hermandad del Cristo Moreno.

La procesión se inició a las 6:30 de la mañana de ayer en la iglesia de las Nazarenas, en la avenida Tacna, y recorrió los jirones Huancavelica, Camaná y Callao hasta llegar a la Plaza de Armas. Allí, al mediodía, comenzó el Sermón de las Siete Palabras, que se extendió hasta las cinco de la tarde. Luego la imagen partió de regreso a su templo de reposo.

Cristo caluroso. No lo detuvo la enfermedad que dice sufrir, ni las prohibiciones que le pusieron las autoridades municipales, así que tampoco lo haría el intenso calor que, a cada paso, lo hacía sudar como si fuera su verdadero final.

Mario Valencia, el “!Cristo Cholo”, volvió ayer a las calles de Lima a representar su ya clásica caracterización de la pasión y muerte de Jesús.

“A pesar de las dificultades, el Señor es quien me da la oportunidad de realizar lo que hacemos. Ojalá él permita culminar esta obra. La voluntad divina es lo que aflora en este acto”, declaró.

Este año, igual que el anterior, el grupo teatral Emanuel no logró montar su obra en la cima del cerro San Cristóbal, pues así lo prohibió el municipio del Rímac.

Tampoco se realizó el bautizo de Jesús en el “Río Hablador”, ya que una prueba de laboratorio confirmó que el agua está contaminada y es de alto riesgo para la piel.

Pero nada apagó el entusiasmo de Valencia y de su equipo. “Ustedes y nosotros estamos aquí, ahora, sin que nos lo propusiéramos (...), ese encuentro ya es un verdadero milagro”, dijo a su público, que lo miraba siempre entre aplausos, risas y gestos conmovidos.

Tras recorrer las siete iglesias del Centro Histórico, el vía crucis del “Cristo Cholo” se dirigió hasta la Municipalidad del Rímac, donde esperaban obtener la autorización para subir al cerro. No obstante, el paso peatonal ya estaba restringido desde la 1:00 p.m.

A pesar del calor, en su recorrido los acompañaron decenas de personas, quienes lamentaron que la crucifixión ya no pueda escenificarse en la cima del cerro.

A su paso, la comitiva cerró un carril auxiliar de la avenida Tacna y la vía segregada del Metropolitano, pero ello no generó complicaciones en el tráfico. Al final, como cada Viernes Santo, el “Cristo Cholo” prometió resucitar.

ojo