Múltiples son los daños colaterales del COVID-19, uno en el campo sexual. Muchos peruanos refieren que la pandemia causó estragos con sus parejas al apagarles el deseo y el apetito en la intimidad.

“A medida que aumenta la ansiedad, el estrés y las preocupaciones por diversas responsabilidades, el deseo sexual disminuye y pasa al final de la lista de prioridades. Esta situación perjudica el comportamiento normal que mantenían en ese ámbito las parejas”, señaló a OJO la psicóloga Allison Hernández.

La falta o la incertidumbre por la estabilidad laboral, el temor a contagiarse, la falta de dinero y los cambios en prioridades y estilo de vida son algunos problemas que aquejan a los peruanos y hacer ocupar todos sus pensamientos. Por ello, para muchos el plano sexual ha quedado de lado.

“De acuerdo a las consultas atendidas, los estudios no difieren de otros internacionales en el Perú. Por ejemplo, en un grupo, 4 de cada 10 pacientes manifiesta tener menos deseo e interés sexual en mantener encuentros sexuales. En otra cara de la moneda, una de cada cinco parejas (20%) manifiesta que sí tiene el deseo sexual, pero esta cifra es baja (más relaciones)”, detalló.

Por eso, parejas acuden a terapias. Otras optan por “darse un respiro” o separarse definitivamente.

“Los hay quienes pasan todo el día juntos en casa, quienes no tienen tiempo para verse o quienes viven con familiares y temen contagiarles. Todos ellos revelan presentar desgano, cambios de humor y preocupación por el futuro”, refirió.