Qué tal.

La verdad es que el entre jueces supremos y magistrados del Consejo Nacional de la Magistratura nos ha propiciado asco, por decir lo menos.

“Ya no se puede confiar en nadie”, dice la gente luego de escuchar los audios de la vergüenza, que se suceden uno tras otro denotando que vivimos en un país con autoridades prestas a la componenda.

No todas, desde luego, pero ¿quién está conforme con el Congreso que tenemos? El 79% lo desaprueba. ¿Quién confía en el ? El 73% lo desaprueba. ¿Quién pone buena nota a la Fiscalía de la Nación? El 65% la desaprueba. ¿Quién apoya al Gobierno? El 63% lo desaprueba.

Mamita, y en octubre tenemos que elegir nuevos alcaldes y gobernadores.

En buena cuenta, hay una crisis de confianza en las instituciones gubernamentales, que se incrementa con casos como el de los “CNMaudios” que tienen un alcance nocivo para el país más de lo que muchos suponen.

Si el ente encargado de elegir a los jueces y fiscales de todos los niveles, que son los que finalmente imparten justicia, entra a la mermelada y el tráfico de influencias, hay que jalar la cadena ya mismo. No queda otra.

Esto fue todo por hoy, guardo el lápiz, hasta mañana.

OJO CON ESTO:


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