Mientras esta noche en los hogares se preparan cenas, se decoran mesas o se abren regalos, en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) que atienden casos COVID-19 en los hospitales de todo el Perú, la incansable lucha del personal de salud por vencer al enemigo, instalado en los pulmones de sus pacientes, no cesa.

“En Navidad todo el mundo está reunido en una mesa, pero en nuestro caso estamos de guardia. Si hay una interconsulta o hay que intubar a un paciente y colocarle un ventilador, sean las 11 o medianoche, se tiene que hacer (...) El tiempo se pasa rápido y cuando vemos ya son las 2 o 3 de la mañana y probablemente puede pasar eso en Nochebuena”, comenta el médico intensivista, Jack Bedoya Núñez.

El galeno, quien labora en el área UCI-Covid del Hospital Almenara de cuenta que hoy en su casa estarán juntos su esposa e hijo, quienes ya han comprendido que su trabajo implica “estar al servicio de sus pacientes”. Este año, no poder ayudarlos a todos los que llegaban al nosocomio fue lo más difícil de afrontar durante la pandemia.

“Llegó un momento en que no había cómo ayudar a tanto paciente que venía con dificultad respiratoria, no habían lo suficientes ventiladores y los espacios para poder apoyarlos. Se han hecho los mejores esfuerzos, pero la pandemia nos sobrepasó de sobre manera, eso fue lo más difícil”, refiere.

En Nochebuena atenderá paciente graves con COVID-19, como todos los días.
En Nochebuena atenderá paciente graves con COVID-19, como todos los días.

En este nuevo escenario, Bedoya Núñez sostiene que el mejor regalo esta noche es mantener la distancia con la familia a “verlos en un hospital o en UCI”, requiriendo oxígeno. “No hay que convertir la Nochebuena en una mala”, aconseja tras advertir que durante esta semana ha recibido un mayor número de pedidos de camas UCI.

NAVIDAD A DISTANCIA

El mismo mensaje comparte y aplica la licenciada en Enfermería, Irdely Carbajal Puertas, del área UCI-Covid del Hospital Sabogal, también de Essalud. Este año, refiere, su Navidad será “triste” pues estará lejos de su hija de 5 años, a quien por la pandemia envió a vivir junto a sus padres en Apurímac, desde marzo. “La separación ha sido muy difícil, no poder compartir momentos con ella, llegar a casa y no ver su sonrisa, que me diga “mamá”, conversar, ir a jugar. Eso es lo más difícil”, lamenta.

Aunque a diario conversan por videollamadas, los abrazos entre madre e hija aún deben esperar. “Ella me dice que cuando pase el virus vamos a estar juntas. Son palabras que me reconfortan bastante para salir adelante”, dice con esperanza.

A diferencia de otros años, esta Navidad no estará junto a su hija de 5 años.
A diferencia de otros años, esta Navidad no estará junto a su hija de 5 años.

Para Irdely, el brindis entre colegas, como otros años, es posible que tampoco se dé dado el aumento de casos y las medidas sanitarias, pero espera tener un tiempo de reflexión junto a ellos sobre todo lo que han vivido. “Lo más importante en esta vida son los seres queridos, que podamos tenerlos a nuestro lado y quienes estén hoy con ellos, deben aprovechar la oportunidad para reflexionar sobre lo sucedido y los compatriotas que han partido”, señala.

Quien también considera que la celebración en el hospital será distinta es Isabel Ramírez Chuquispuma, técnica en UCI del Sabogal. “A diferencia de otras áreas donde se podía sorprender a los pacientes de alguna manera, en esta es imposible porque ellos están dormidos, intubados e inconscientes”, detalla.

Pide a las familias no bajar la guardia porque los casos están aumentando nuevamente.
Pide a las familias no bajar la guardia porque los casos están aumentando nuevamente.

La técnica, madre de cuatro hijos, refiere que sus pequeños aún le reclaman que trabaje en estas fiestas, pero finalmente su esposo la ayuda a que disfruten de una noche especial pese a su ausencia. “Mi segunda familia está en el hospital, pero es diferente lo que vivimos actualmente por la pandemia. Al principio sentimos miedo y ahora nos hemos adaptado”, comenta.

Isabel pide a las familias no pensar que esto ya se acabó porque “la pandemia sigue y los hospitales se están llenando nuevamente”. “Están subiendo nuevamente los casos, por lo que deben continuar cuidándose. A las personas mayores, que no salgan. No se expongan al contagio. Es penoso ver a las personas pasar por el área COVID-19, es muy triste”, acota.