Muy grave es el estado de salud de un ciudadano mexicano que llegó a nuestro país para someterse -con un médico peruano- a un trasplante clandestino de riñón, órgano que se le debió extraer de emergencia para evitar su deceso.
Oscar Soberön Cueto es el mexicano que padece de diabetes e hipertensión arterial, y debe utilizar un marcapasos, según refirió esta noche, en conferencia de prensa, el ministro de Salud, Oscar Ugarte.
El mexicano fue internado en la clínica San Felipe de Jesús María, luego de ser sometido en otro lugar a un trasplante clandestino de riñón.
El médico peruano Mario Eduardo Garrido Toribio lo internó y habría realizado el trasplante clandestino en un lugar no autorizado, enfatizó el titular de Salud.
Oscar Ugarte indicó que el Minsa ha reportado el hecho a policías y Fiscalía para dar con Garrido Toribio e identificar la red que existiría para traer al extranjero y someterlo a un trasplante de manera irregular.
Manifestó que la salud de Soberón Cueto es considerada de pronóstico reservado y que su trasplante constituye un delito, ya que la Ley 28189 sobre trasplantes precisa que estas operaciones deben realizarse en establecimientos de salud previamente calificados, en caso contrario, se convierte en ilegal.
El ministro Ugarte adelantó que en las próximas horas presentarán denuncia ante la Fiscalía Provincial Penal.