Imagen
Imagen

A los 12 años, la psicóloga Ana Estrada Ugarte (42) fue diagnosticada con polimiositis, una enfermedad degenerativa y autoinmune que ha paralizado casi todos sus músculos. Situación que la ha llevado a presentar una petición en para tener una muerte asistida.

“Se trata de la libertad, no se trata de morir. Yo no me quiero morir, sino la libertad de poder elegir, si es que en algún momento lo necesito o lo requiero, poder elegir morir para no sufrir”, explicó a Canal N.

Estrada asegura que quiere morir, pero que tras convivir con una enfermedad degenerativa y sufrir cuadros graves que la han llevado al borde de la muerte, le han hecho reflexionar.

“A los 20 años comencé a usar silla de ruedas y poco a poco necesitaba más ayuda para realizar mis actividades diarias como vestirme, asearme, ir al baño, alimentarme, etc”, añadió.

MUJER EUTANASIA

Con el apoyo de su familia logró titularse como psicóloga y pudo trabajar y ser una mujer independiente. Sin embargo, todo cambio en 2015 cuando sus músculos respiratorios comenzaron a perder fuerza y pasó seis meses en cuidados intensivos.

Desde que fue dada de alta en 2016, necesitó el cuidado permanente de enfermeras y de sus padres, pues su condición actual es de semipostración. “En el mejor de los días, logro estar cuatro horas en mi silla de ruedas, el resto las paso en cama conectada al ventilador o respirando espontáneamente por la tráqueo”, indica.

Tras verse envuelta en esa rutina, Ana Estrada comenzó a investigar sobre la muerte asistida (en donde una persona, generalmente un médico, ayuda directamente a morir al paciente que lo solicita), una figura que no es legal en Perú.