Me enamoró su agresividad

Por mucho tiempo pensé más bien que los rateros eran ellos

Me enamoró su agresividad

Por: Redacción Ojo

Por: Magaly Moro

magalymoro@grupoepensa.pe

Jazmín (29 años, La Victoria). Espero que esté muy bien, doctora Moro. Yo estoy en la situación totalmente opuesta desde que conocí a Edwin. Ante todo, quisiera contarle cómo fue que mis ojos me llevaron a él. Soy una pequeña comerciante en Gamarra que desde hace más o menos 4 años llevo apoyando a mi mamá vendiendo ropa en esta inmensa galería. Hace unos meses nos cambiamos de ubicación a un local mucho más grande y con más aforo para tener más ganancias. Nuestra amplia entrada nos permite ver a muchos y abarrotados ambulantes que casi todos los días son víctimas de los que cobran cupos. Esto nunca fue un secreto para nadie.

Estos sujetos son tipos corpulentos y hasta me parecían unos brutos y abusivos por tratar mal a la gente que se quiere ganar dinero honradamente.

Por mucho tiempo pensé más bien que los rateros eran ellos. En ese momento apareció Edwin. No se parecía en nada a sus despreciables compañeros.

Una vez lo vi conversando con los ambulantes y me di cuenta de que en verdad era mucho más hostil, pero por alguna razón no podía dejar de mirarlo. Era fornido, con apariencia de malo, bastaba con que mirara mal a alguien para que no le dijesen nada. Su polo chorreando de sudor, los brazos musculosos así como su caminar tosco me enamoraron por completo de él. Pero hay un grave problema, desde que me enteré en la tele de que habían caído varios miembros de este grupo de hombres que dirigía el alcalde, no lo he vuelto a ver. Solo de oídas sabía su nombre y ahora estoy muy triste, ¿qué hago?

OJO CONSEJO:

Querida, será mejor que te olvides de una persona que esté asociada al crimen, pues te puede traer muchos problemas. Solo es una atracción. Hazme caso y sigue tranquila. 

Lee también: Creo que estoy atada a su amor

Lo más visto
Más en sección