Me enamoré de un cosplay

Me enamoré de un cosplay

Me enamoré de un cosplay

29 de Octubre del 2017 - 10:50

Mi cámara captó la imagen de un Goku a lo lejos. Me fijé bien y era el chico que había entrado hace algunos minutos

Por: Magaly Moro

magalymoro@grupoepensa.pe

Tatiana (22, San Luis). Doctora, soy estudiante de Comunicaciones. Hace algunos día salí con mi compañero para hacer una nota sobre el tema de los otakus. Mi amigo sabía mucho de ese tema, así que le pedí ayuda y nos citamos en la av. Arenales. Como tenía que esperar la llegada de mi compañero, entré a una cafetería temática del lugar. Admito que me sorprendió ver a parejas viendo openings de animes antiguos y actuales. Yo he visto algunos, pero no soy fanática. La cuestión es que pedí un refresco mientras esperaba. En ese lapso, un chico muy guapo entro a la cafetería. Me gustó a primera vista; sin embargo, al cabo de unos minutos desapareció en la trastienda del local. No le tomé mucha importancia y saqué mi cámara para grabar algunas tomas de apoyo mientras esperaba a de Diego, mi amigo.

Durante la toma, mi cámara captó la imagen de un Goku a lo lejos. Me fijé bien y era el chico que había entrado hace algunos minutos. Dejé de lado mi cámara y me acerqué para quitarme la duda. Efectivamente era él, no podía creer que aquel muchacho hacía cosplay. Lo grabé y decidí acercarme con la excusa de que tenía que hacerle una entrevista. Le saqué su nombre y unas cuantas poses. Cuando me dispuse a salir, unos guardias del centro comercial me invitaron a retirarme “educadamente” del lugar porque no tenía permitido grabar. Pasé la vergüenza más grande del mundo. Perdí mi oportunidad de pedirle su número y la nota para mi trabajo de prensa. Quiero regresar al lugar para encontrarlo, pero me da vergüenza. Mis amigas no pueden creer que esté detrás de un chico que se caracteriza, pero a mí no me importa.

OJO CONSEJO:

¿Por qué sentir vergüenza? Si te gusta alguien, lucha por eso. Sé valiente y acércate, a veces es bueno arriesgar un poco. También puedes disfrazarte y entrar en su onda. 

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