No quiero ser una solterona

No quiero ser una solterona

No quiero ser una solterona

28 de Septiembre del 2017 - 07:34

Hace dos años por curiosidad pregunté a una vidente sobre mi futuro y me dijo que, cuando pase a la base tres, ya no podré tener hijos

Por: Magaly Moro

magalymoro@grupoepensa.pe

Verónica (Los Olivos, 28 años). Hola doctora, le escribo porque quiero desahogarme. Hace mucho tiempo que deseaba que mi enamorado me pida para convivir juntos y no lo hacía. Por eso, yo tomé la iniciativa y se lo propuse. Me considero una mujer muy decidida y, además, al tener más de cinco años juntos, pensé que ya era hora de que vivamos bajo el mismo techo.

El día que se lo dije, él escuchó de mi boca la palabra convivencia y el hombre se emocionó, hasta ahora no puedo olvidar su rostro. La verdad que me sorprendió. Pero ese día teníamos un compromiso, así que ya no pudimos seguir hablando del tema. Yo pensé que la idea le había encantado, pero creo que me equivoqué porque luego de eso han pasado cinco meses y seguimos en la misma situación: él por su lado y yo por el mío.

Estoy cerca de cumplir 30 años y la verdad es que no quiero quedarme solterona, temor que nació en mí hace dos años, cuando por curiosidad pregunté a una vidente sobre mi futuro. La señora me dijo que, cuando pase a la base tres, ya no podré tener hijos.

Es por ello que quiero casarme, porque no quiero asumir una responsabilidad mayor como la de un hijo sin alguien a mi lado. Aunque también a veces me he puesto a pensar que quizá lo mejor sea quedar embarazada y ser madre soltera, pues yo trabajo y sé que si me lo propongo, puedo ser una buena madre. Sin embargo, otros días pienso que lo mejor es esperar a que mi pareja quiera.

Todos los días tengo esa sensación de incertidumbre, pero lo peor es que siento que tengo un novio que no está seguro de lo que siente por mí. ¿Qué hago doctora?

OJO CONSEJO:

Querida, si quieres convivir, tienes que hablar seriamente con tu pareja. Pero no pienses en acciones apresuradas por temor al futuro. Cada cosa llega a su tiempo.

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