Soy la eterna comprometida

Soy la eterna comprometida

Soy la eterna comprometida

30 de Agosto del 2017 - 08:19

Siento que soy el hazme reír de mi familia y amigos, pues siempre ando con el anillo y cada vez que me preguntan cómo fue la pedida de mano, les cuento todos los detalles

Por: Magaly Moro

magalymoro@grupoepensa.pe

Rosa (35 años, Los Olivos). Hola doctora, le comento que mi caso para muchas personas no es un problema, pero a mí me quita hasta el sueño. Yo estoy comprometida desde hace seis años con Sebastián, a quien conocí en mi barrio. El punto del asunto es que pasan los años y ni siquiera tenemos fecha para el matrimonio. La razón es que mi novio quiere tener el dinero suficiente para hacer la gran fiesta.

Yo también pensaba eso cuando me propuso casarnos, pero ahora siento que es una excusa para postergar los planes. Esta situación me ha hecho dudar porque siento que no está siendo sincero conmigo e incluso he comenzado a revisar su celular, pues creo que me está engañando. Hasta el momento no he encontrado nada y, por el contrario, he sido pillada y condenada con su mirada al tener esta acción de inseguridad.

Sebastián me jura que reúne dinero para comprar un departamento y siempre me repite que debemos vivir solos cuando nos casemos. Sus iniciativas me gustan mucho y me hacen sentir bien, pero ya no quiero alargar más esta fase de nuestra relación. Siento que soy el hazme reír de mi familia y amigos, pues siempre ando con el anillo y cada vez que me preguntan cómo fue la pedida de mano, les cuento todos los detalles. Sin embargo, todo cambia cuando aparece la cara de sorpresa de los demás al comentar los años que han pasado desde esta romántica propuesta.

No sé cómo presionar a Sebastián para realizar la boda o simplemente olvidarme del qué dirán y seguir planeando con mi novio. Tengo sentimientos encontrados. Doctora, ¿qué me aconseja?

OJO CONSEJO:

Querida Rosa, debes conversar con Sebastián acerca de tus inquietudes. Debes ser lo más sincera posible con tus dudas y malestares. Juntos encontrarán solución.

LEE TAMBIÉN: Me compara con su mamá