Diario Ojo y la transformación de Lima en estos 51 años

Diario Ojo y la transformación de Lima en estos 51 años

Diario Ojo y la transformación de Lima en estos 51 años

14 de Marzo del 2019 - 18:55
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Especialistas analizan cuánto cambió la gran ciudad en los últimos 51 años

Del rostro de Lima a finales de 1970 solo quedan fotografías y recuerdos en blanco y negro, pues la capital ha experimentado cambios irreversibles en su estructura y composición que, ante la carencia de adecuadas gestiones municipales, le ha venido restando calidad de vida a sus más de 10 millones de habitantes.

Con el aporte del arquitecto Augusto Ortiz de Zevallos, la socióloga Irma del Águila y el periodista Jose María, “Chema”, Salcedo, analizaremos, en la siguiente nota, la transformación de nuestra metrópoli y sus habitantes, y la forma en que Diario OJO la ha dado a conocer.

“Lima era una ciudad de un millón 200 mil habitantes; ahora tiene más de 10 millones. Podemos decir, salvo algunos espacios sociales y geográficos, que sobrepasa la configuración de los 70 cuando OJO apareció”, refiere la socióloga peruana de la PUCP, Irma del Águila.

El “Chema” Salcedo explica que la ola migratoria, motivada principalmente por la violencia terrorista, dio nacimiento a la economía de libre mercado, la insurgencia del capitalismo popular, con nuevos empresarios de origen provinciano.

La migración del Ande a la Costa -sostiene Del Águila- convierte a la capital en la gran ciudad, cuya pluriculturalidad dará nacimiento al rock psicodélico, a la música chicha y con ellos a grupos como Los Mirlos, Los Shapis, Los Destellos, entre otros.

METRÓPOLI SIN CONTROL. “De esa Lima utópica, de valsecitos, idealizaciones, ha pasado a convertirse en una ciudad de 10 millones de personas. El espacio se ha vuelto desordenado, sin el acompañamiento de planes y control por parte de los municipios”, explica Ortiz de Zevallos.

La explosión demográfica tuvo dos efectos: el asentamiento de la población migrante en las partes altas de Lima y el crecimiento vertical de los edificios en las urbes.

“Ya no son distritos del Centro Histórico o en el eje de la avenida Arequipa; es una Lima que crece en espacios no pensados para urbanizaciones: en las chacras, en el desierto, en la falda de los cerros. Es posible que los ciudadanos no nos reconozcamos en la Lima de hoy y a la inversa”, subraya Del Águila.

Frente al caótico problema del transporte público, los 18 alcaldes que ha tenido Lima en los últimos 51 años hicieron obras de infraestructura aisladas e incompletas, como la Vía Expresa, los by pass, los intercambios viales, autopistas, puentes, corredores, el Metropolitano y la Línea 1 del Metro de Lima.

“El tren ayuda, pero ya las estaciones colapsaron y tiene pasajeros calculados para dentro de 15 años. Se necesita un tejido, una malla de transporte público, con apoyo de la inversión pública y privada. Los paraderos del tren están mal utilizados y aislados”, asevera el arquitecto, tras remarcar que la capital requiere, a vísperas de celebrar sus 200 años de independencia, de un proyecto englobante.

“No podemos tener un escenario de huaico urbano en Lima o las grandes ciudades. La capital empeora en vez de mejorar. Acá hay un reto: que ojalá se reformule; si no, la ciudad será peor”, sentencia Ortiz de Zevallos.

Los proyectos de teleféricos son una opción que ojalá concrete el actual burgomaestre Jorge Muñoz.

DIARIO POPULAR. Para el “Chema” Salcedo, el rol de OJO -el gran diario popular de los últimos 51 años en el Perú, fundado por el empresario pesquero Luis Banchero Rossi el 14 de marzo de 1968 y administrado con éxito por la familia Agois, y que ahora forma parte del portafolio del Grupo El Comercio- fue adoptar un nuevo lenguaje popular y llegar con este a todos los sectores socioeconómicos del país. “¿Por qué verde, por qué ese tipo de letra y lenguaje? Buscar un lenguaje popular que sea comprendido por todo el Perú -y lo dice una persona de radio- ese fue el gran aporte de OJO”, expresa José María.

Para el actual director, Jaime Asián, hacer periodismo popular tiene doble desafío: “Primero, caminas por una línea bien delgada, dado que el lenguaje popular tiene sus bemoles, y luego, porque tienes que vender información, y los códigos del periodismo popular cada vez se parecen más a los de las plataformas digitales y dispositivos móviles”.

El exdirector Francisco Tamayo indica que “la tarea del diario siempre ha sido ser el mejor portavoz del pueblo, sin caer en la replana delincuencial”; mientras que Víctor Ramírez, también exdirector, resalta su lenguaje bonachón y cercano con la familia.

-Metrópoli carece por inacción de alcaldes que ejecuten proyectos globales que alivien la explosión demográfica

-La capital ha sufrido una metamorfosis en el último medio siglo, que se evidencia en estas fotografías de cuando nació el diario y de la actualidad.

-“Cuando el buen periodismo importa”, fue la filosofía de Luis Agois Banchero.

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