¡Qué tal! , dijo el último sábado que renunciará al sueldo presidencialista (unos 15 mil soles y pico) para conducir los destinos del país con lo que percibe como maestro de escuela, y que pedirá al Congreso de la República que reduzca la remuneración de los ministros (S/ 30,000) y legisladores (S/ 15,600) a la mitad. Vamos por partes y cucharadas.

Entendemos que el espíritu del planteamiento es la austeridad como patrón de desprendimiento ante las urgencias de la población, pero, conociendo el ADN de los “padres de la patria”, heredado quinquenio tras quinquenio, creemos que es más fácil que un burro pase por el ojo de una aguja a que la mochada sea aprobada por el Pleno. Todo lo contrario, la mayoría piensa que debería ganar más.

Ya lo sentenció Paulo Coelho con sarcástica lucidez: “cuando un político dice que acabará con la pobreza, se refiere a la suya”. Por ejemplo, algunos flamantes congresistas renunciaron a los gastos de instalación porque los “morados” les malograron el negocio desistiendo de dicho beneficio. Y es que sería mucho roche echárselo al bolsillo viviendo, además, en Lima.

Además, el profesor chotano ha hecho un llamado a los mejores técnicos y especialistas para “estructurar un equipo de trabajo amplio”, sin embargo, más allá del compromiso con el Perú, esos profesionales han gastado su plata y su tiempo en estudiar y perfeccionarse para darle a su familia una mejor calidad de vida. Se entiende entonces que, si ahora los parlamentarios van a facturar 7 u 8 mil soles, el sector privado acabará siendo una mejor alternativa de trabajo para ese estratega pensante, ese chamba innovador y ese ejecutivo eficiente que requiere el Estado porque evidentemente sus honorarios también sufrirán un bajón.

'Otorongos' no mochan su sueldo
VIDEOCOLUMNA 'Con Ojo crítico' a cargo de Jaime Asián, director de diario Ojo.

Y así no juega Perú. Como dice el buen Sergio Almallo, se deberían pagar sueldos de mercado y tener a los mejores profesionales posibles, además “los sueldos de los ministros ya estaban con topes gracias a una también torpe decisión de Alan García”. Vamos a ver con qué pie empieza don Pedro Castillo su llegada a Palacio de Gobierno. Esto fue todo por hoy, cierro el ojo crítico, no bajen la guardia, hasta mañana.

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