¿Qué tal? Pregunta del millón: ¿Hasta cuándo seguirá ? La verdad es que no chunta una y cada día llama al escándalo (cuando no al repudio general) con sus desatinadas frases o acciones, amén de su consabido gusto por fotografiarse junto a la estampa del sanguinario terrorista Abimael Guzmán.

Esta mañana volvió a estar en el ojo de la tormenta a dejar pasar a la mismísima PCM a César Hugo Tito Rojas, que no es ningún cantante de salsa sino uno de los fundadores del Conare-Sutep y del Movadef, el brazo político de Sendero Luminoso, ni más ni menos.

Él, a través de un comunicado, se lavó las manos diciendo que el susodicho ingresó como parte de una delegación del Sutep Puno y que, en todo caso, quien cuida la puerta es seguridad de Estado de la Policía Nacional.

Así no juega Perú, usted es el premier y no puede filtrarse a sus dominios un señor con tales pergaminos. Esto, en términos reales, así dore la píldora, es una ofensa al cargo de primer ministro que ostenta por obra y gracia de Vladimir Cerrón y el presidente Castillo, y a la memoria de miles de vidas inocentes que apagó el terrorismo en nuestro país.

“Mi gabinete está en constante evaluación”, dijo la noche del lunes el mandatario en su primer mensaje a la Nación, sin embargo, en la práctica, parece estar conforme con la gestión de Bellido, dueño de calificativos como misógino y machista. Si no pregúntenle a la congresista chalaca de Avanza País, Patricia Chirinos, quien lo acusa de la frase propia de un irrespetuoso de la mujer: “solo falta que te violen”.

Si el gabinete estuviese en continua revisión, como asegura Pedro Castillo, Bellido e Íber Maraví, ministro de Trabajo, hace rato deberían estar en su casa. Así lo manda la lógica, la decencia, lo políticamente correcto y el clamor popular. Parece que es más factible que instalen una planta para la producción de la vacuna rusa en el Perú a que el jefe de Estado se anime a cambiar a los ministros de marras. Esto fue todo por hoy, cierro el ojo crítico, hasta mañana.