EL LÁPIZ DE ASIÁN: Los pajaritos de Nicolás Maduro

16 de Febrero del 2018 - 19:39
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Columna del director de diario Ojo, Jaime Asián

Qué tal.

El peor discípulo que pudo dejar Hugo Chávez, o sea Nicolás Maduro, está convencido que Latinoamérica es su chacra.

Con la misma prepotencia con que trata a los sufridos venezolanos, pretende llegar a Lima para la Cumbre de las Américas. Y esto a pesar de que el Gobierno peruano le ha cerrado las puertas formalmente, retirándole la invitación.

Maduro no puede colarse a una fiesta a la que no está invitado, apunta la congresista fujimorista Luz Salgado. Tal cual. Así mismo es.

Si ha incumplido los parámetros democráticos que rigen a los países miembros, que se atenga a las consecuencias. ¿Lo entenderá finalmente el dictador?

Cónchale vale, parece que no, porque sigue con la cantaleta de que vendrá a nuestra capital contra viento y marea, así llueve o truene.

En buena cuenta, pretende zurrarse en la decisión del Grupo de Lima, de que su presencia no es bienvenida, y algo más se tendrá que hacer para pararle el macho.

Este desalmado señor, que conversa con los pajaritos, vive bajo el prurito constante de mandar, roncar, ordenar, exigir, vulnerar, dictaminar, violentar, etc. y ya es hora de que alguien le diga: ¿por qué no te callas?, como hizo el entonces rey de España, Juan Carlos, con Hugo Chávez. aunque, la verdad, la exclamación debería ser: ¿por qué no te largas?

ojo