Dina Boluarte acusó a Pedro Castillo de ser responsable de las protestas. (Foto: Presidencia)
Dina Boluarte acusó a Pedro Castillo de ser responsable de las protestas. (Foto: Presidencia)

Ciertamente necesitamos una presidenta que se ponga los pantalones y dé las directivas correspondientes, sin dudas ni murmuraciones, para poner orden en el país. En ese sentido, nos parece políticamente correcto que Dina Boluarte señale con todas sus letras a Pedro Castillo, el aprendiz de golpista que ahora se aloja en Barbadillo, como el principal responsable del caos que reina en el Perú y que afecta sobre todo a las personas más vulnerables. “Soy víctima del odio de Castillo”, acotó ayer en conferencia de prensa y, luego, como apuntándole con el dedo, le espetó: “Como tú (profesor chotano) estudié en una escuela con paredes de adobe y techo de calamina, pero eso no me da derecho a ser corrupta y robarle al pueblo peruano”. Toma, mientras. Sí, pues, la victimización fue la única política de gobierno que tuvo el supuesto cabecilla de una red criminal enquistada en el Estado y que estuvo a punto de fugar a México gracias a AMLO.