El Congreso de la República ha perdido la confianza de la población, como lo señalan las encuestas, entre otros detalles porque también juega a la repartija, algunas bancadas le hacen la comparsa al nefasto gobierno de Pedro Castillo y, salvo ciertas excepciones, los llamados padres de la patria solo buscan satisfacer sus apetitos personales o partidarios. Ahí tenemos a César “Plata como cancha” Acuña reclamando la presidencia de la Mesa Directiva del Parlamento para el próximo año legislativo. El gran riesgo que advierten algunos analistas es que Alianza Para el Progreso (APP) casi siempre ha apoyado las iniciativas o propuestas del lápiz, por no decir que ha incidido en el blindaje. Y así no juega Perú. Basta de arreglos bajo la mesa o cuchipandas. La o el sucesor de María del Carmen Alva debe nacer del consenso y es imperativo que sea un parlamentario (a) que inspire respeto y rescate la majestuosidad del palacio de las leyes. “Vitocho” dijo algo cierto: “Los ‘niños’ deberían estar bajo (un jardín) de rejas”, por ejemplo. Y así por el estilo.