Juan Silva no ha salido del país, dice su abogado.
Juan Silva no ha salido del país, dice su abogado.

Se pasa de gracioso el abogado Alfredo Yalán, defensor del prófugo exministro de Transportes y Comunicaciones Juan Silva, al asegurar que el amigo del presidente Pedro Castillo no ha salido del país y se entregará a la justicia cuando le cumplan el capricho de mostrarle el peritaje sobre el caso del Puente Tarata, en el que -se supone- corrió harta mermelada. La verdad, el Equipo Especial al mando del coronel Harvey Colchado, ya debería coger de las orejas a este señor que está embarrado hasta el cuello, según los presupuestos fiscales, por haber tomado el MTC como una lotería que debía repartir a diestra y siniestra. Encima, tiene la conciencia de, mediante su paladín, decir que no se ha fugado y que solo está a buen recaudo. Claro, no se cayó, únicamente se derrumbó. Silva quiere tomarle el pelo a los peruanos y las autoridades deberían pisar a fondo el acelerador para que cante las evidencias que pesan sobre él y sus auspiciadores. La corrupción apesta por todos lados y es momento de fumigar el Estado, caiga quien caiga. Es justo y necesario.