Las dos caras de una medalla

Las dos caras de una medalla

Las dos caras de una medalla | Fotografía: EFE

19 de Julio del 2015 - 18:44

Lea la columna de nuestro director, don Víctor Ramírez Canales.

Las medallas de oro de Gladys Tejeda y Pancho Boza, así como la infausta noticia del dopaje del nadador Mauricio Fiol en los Panamericanos de Toronto son las dos caras de nuestra realidad. Se ha puesto en evidencia el valor de los atletas peruanos y la improvisación en el deporte nacional. Ahora el Perú celebra la grandeza de los medallistas y lamenta la desgracia de Fiol. El mensaje que se ha dado es que no sabemos cuidar ni apoyar a nuestros mejores deportistas. No estamos preparados. Reina la desorganización, la intriga y la indisciplina. No se puede echar a perder a un nadador campeón ni hacer un papelón por negligencia o ignorancia. Lima está a cuatro años de ser sede de los próximos juegos panamericanos, es decir el 2,019. Ya se tiene que estar preparando a los atletas que representarán al Perú y la infraestructura que se requiere para el desarrollo del evento en el que participarán unos diez mil deportistas en las diversas disciplinas. Es un reto para dirigentes, autoridades y jóvenes atletas que también tienen la responsabilidad de estar en los juegos olímpicos de Río de Janeiro el próximo año.


Que los triunfos de Gladys y Pancho Boza, así como la derrota de Mauricio sirvan de lección para aprender lo bueno y lo malo a fin de no repetir los errores que hundieron a Fiol. Un campeón que debió ser sometido a estrictos cuidados físicos, alimenticos y psicológicos. Para eso hay responsables de organizar y preparar al equipo peruano. Los atletas no pueden ser abandonados a su suerte y menos si son candidatos a conquistar medallas. Este joven nadador batió récords nacionales, sudamericanos y era toda una promesa. Por sus grandes condiciones para competir, ya se había clasificado para las olimpiadas de Río. Es un orgullo nacional, pero todo se echó a perder por el uso de sustancias prohibidas sin tener el control para evitar que diera positivo en el doping o dopaje. Desde ya, que quede como experiencia para que el Instituto Peruano del Deporte pida una oficina nacional antidopaje o exija un control periódico antidoping.


En los juegos panamericanos de Toronto se está demostrando lo valiosos que son nuestros atletas. Pero, requieren el apoyo económico necesario que no es poco. Se cree que no son competitivos, pero Francisco Boza, las maratonistas, los luchadores y nadadores han demostrado todo lo contrario. Se ve que el Perú tiene representantes que valen oro. Solo necesitan más apoyo, como se hace con el fútbol. Gladys Tejeda e Inés Melchor piden foguearse más, pero se les da un presupuesto que no les alcanza ni para los pasajes. Exigen mejores entrenadores y apoyo psicológico. La campeona Tejeda ha tenido que entrenar en México e Inés Melchor tiene problemas físicos por falta de un mejor entrenamiento. Solo entrenando y compitiendo más en eventos internacionales los atletas mejorarán sus tiempos. En consecuencia, el estado tendrá que asignar un mayor presupuesto al IPD o solicitar el aporte de la empresa privada.


No puede ser que mientras las rivales de Gladys Tejeda, entre ellas las favoritas de Brasil y Canadá, corrían en la maratón con el apoyo de empresas transnacionales, la peruana se ganaba la medalla de oro solo con su esfuerzo y puro corazón. Claro, que eso es digno de elogiar. Pero tampoco se puede decir que la pesadilla que vive el nadador Mauricio Fiol sea una “vergüenza” como lo calificó el Presidente Humala. Que se entienda que la mayoría de atletas peruanos que participan en los Panamericanos están allí por el esfuerzo de sus clubes, sus familias y algunos buenos empresarios que les facilitan viajes y estadías en otros países para entrenar y prepararse en altas competencias. Lo ideal sería que el estado se preocupe más por darle a sus deportistas calificados lo que se merecen y no maltratos públicos como si fueran unos malos peruanos. Gracias muchachos por el esfuerzo y las medallas. Que vengan más triunfos para seguir celebrando y dejar en alto el nombre del Perú.

ojo