Ni 'mano negra' ni fantasmas

Ni 'mano negra' ni fantasmas

Ni 'mano negra' ni fantasmas | Fotografía: Diario Correo

07 de Febrero del 2016 - 19:52

Lea la columna de nuestro director, don Víctor Ramírez Canales.

Ahora los electores tienen que abrir bien los ojos para elegir a un presidente y congresistas que no sean corruptos, mentirosos ni violadores de las leyes ni la constitución. Por lo menos, las encuestas ya están reflejando qué es lo que quieren o lo que buscan los ciudadanos . Se están perfilando por algo nuevo aunque los nuevos están dando mucho que hablar y no son de confiar. Algunos faltosos ya ven fantasmas y “mano negra”.
Tanto César Acuña como Julio Guzmán, con posibilidades de pasar a la segunda vuelta, están en entredicho por los destapes que se les vienen haciendo tanto en su vida personal como profesional y en la organización de sus partidos. Parece que no les gusta cumplir con las leyes y se están desacreditando tras haber sido considerados como “outsider”, es decir candidatos sorpresa para hacerle la pelea a Keiko Fujimori, primera en preferencia popular según todas las encuestas.
La candidatura de César Acuña está complicada por las denuncias que se le vienen haciendo de plagios, apropiación y enriquecimiento ilícito. No se explican cómo un rector y dueño de universidades no haya sido transparente en lograr sus títulos y producir libros con la limpieza de un buen intelectual y más aún de quien aspira ser presidente del Perú.
Un líder tiene que exhibir sus mejores pergaminos y cualidades sin ninguna sospecha, al igual de quienes lo acompañan en la fórmula presidencial y los candidatos al congreso de la república. El pueblo quiere saber cuáles son las propuestas y el plan de gobierno de Alianza para el Progreso, pero de lo que se están enterando es de las presuntas malas artes con que se ha formado ese partido político donde ahora militan el pastor Lay, Luis Iberico, Anel Townsend, Marisol Espinoza, entre otros connotados políticos y líderes regionales quienes nunca pensaron estar metidos en escándalos o sospechas de su líder. Por más que Acuña se viene esforzando en demostrar que las acusaciones son falsas, ya se comenta que “en boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso”.
Julio Guzmán también tiene lo suyo y el jurado electoral lo tiene en la mira porque su partido Todos por el Perú no respetó la democracia interna para elegir e inscribir a su tribunal electoral, irregularidad que invalidaría la inscripción de la plancha presidencial, según lo ha establecido por el Registro de Organizaciones Políticas(ROP). Es increíble que una organización partidaria no se ajuste a la ley electoral y luego se le eche la culpa a la “mano negra”, al fraude o los fantasmas. El JNE tiene la última palabra y dirán quienes quedan o se van por traferos.
Ante tan graves denuncias y acusaciones no queda más que verificar la verdad, transparencia y honestidad de los candidatos que, al parecer, varios de ellos no tienen los méritos para llegar a ocupar la más alta representación del Perú. Los electores tienen dos meses para decidir si eligen a un candidato nuevo y que es una incógnita o a alguno de los conocidos que, a pesar de los escándalos por corrupción y enriquecimiento ilícito, prometen reivindicarse. Cuidado con equivocarse y el elegido resulte peor que Ollanta Humala, Alan o Toledo. Por el momento Keiko y PPK están en el bolo para llegar a la segunda vuelta y cualquier cosa puede pasar. En tu voto está el destino del Perú.

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