No a "Ley de la Huaraca"

No a "Ley de la Huaraca"

No a "Ley de la Huaraca"

16 de Agosto del 2015 - 19:21

Lea la columna de nuestro director, don Víctor Ramírez Canales.

Ollanta Humala está a menos de un año para que se vaya con su mujercita a sus cuarteles de invierno. Con el Congreso en contra, tiene que ser muy atinado para manejar a la oposición y frenar los conflictos sociales que se le vienen como el de La Oroya y de grupos violentos que imponen “la ley de la huaraca” bloqueando carreteras y atacando a las fuerzas del orden. Estos violentistas matan policías, pero lloran e invocan a los derechos humanos cuando las fuerzas policiales intentan imponer la autoridad y hacer respetar la ley para beneficio de miles de peruanos que son perjudicados con invasiones, bloqueos y asaltos en las carreteras. Nadie está preso por bloquear pistas y puentes. Menos los “huaraqueros” que mataron a un policía en “Tía María”.

Lamentablemente en estas mal llamadas “protestas pacíficas” suceden desgracias como la ocurrida al ingeniero Edward Ademir Soto de la Cruz, a quien le cayó un balazo en medio del “paro” alentado por los trabajadores de la empresa minera Doe Run exigiendo la reactivación del complejo metalúrgico de La Oroya. Cientos de manifestantes atacaron con piedras a buses llenos de pasajeros, por lo que la policía tuvo que actuar con energía para controlar los desmanes y salvar la vida de personas inocentes. En el fragor de este enfrentamiento sucedió el trágico deceso de Ademir que, según sus familiares, trabajaba y solo había ido de visita al lugar donde le esperaba un triste final.

Un hecho condenable desde todo punto de vista, pero propiciado por una turba de lanzapiedras y un gobierno que no sabe resolver los conflictos sociales. En medio de todo este barullo están los policías que tienen que poner el pecho ante grupos organizados de violentistas que atacan armados con rocones, fierros, bombas molotov y hasta armas de fuego, pero que luego culpan a los policías de tirar bombas lacrimógenas o disparar proyectiles para defenderse de grupos que más parecen terroristas que ciudadanos en busca de justicia y dispuestos al diálogo para solucionar sus reclamos en forma justa y civilizada.

Lo cierto es que el gobierno es débil que ya no puede controlar a los violentistas. Falta autoridad a pocos meses para dejar el poder y todo el mundo se pondrá a reclamar aprovechando de la campaña electoral. El ministro del Interior tiene que actuar con mano firme ante las turbas e invasores que se aprestan a bloquear carreteras e invadir propiedades públicas y privadas. Ya han dado un mortal aviso volando a tres policías con explosivos en El Agustino. El gobierno está avisado de los bombazos y no queda más que darle todas las armas legales a los policías, fiscales y jueces para que no les tiemble la mano a la hora de meter presos a los asesinos, mafiosos y corruptos.

ojo