Ojo nació para ser grande

Ojo nació para ser grande

Ojo nació para ser grande

04 de Octubre del 2014 - 09:21

Hace 46 años nació el diario popular por excelencia en el Perú.

Ojo nació para ser grande y así se mantiene en los primeros lugares de la lectoría peruana. Es un diario popular por excelencia, gracias a los miles de lectores que le supieron dar ese lugar desde el 14 de marzo de 1, 968 en que lo fundaron dos empresarios visionarios como Luis Banchero Rossi y Enrique Agois Paulsen. Ojo llegó con la visión y el ADN de sus creadores. Apareció con toda la fuerza y energía para ser grande y mantenerse entre los primeros desde hace 46 años. Nació con un estilo único y propio.


Esencia popular. Veraz y objetivo. Alegre y entretenido. Con notas pícaras y traviesas. Una forma diferente de hacer periodismo sin dejar de lado la verdad. Informando sobre lo bueno, lo malo y lo feo de la noticia. Pero también siguen siendo fuerte las notas insólitas propias de la sección Loco Mundo. Y ni qué hablar de las notas románticas de Magaly Moro y sus consejos sentimentales. Infaltables son el crucigrama y el pupiletras.


Eso es Ojo. Amor, pasión, alegría y entretenimiento. Un diario ganador, amigo y familiar.


El mejor secreto de Ojo es el ser independiente y veraz. Su único compromiso es con el pueblo y defender las libertades. Por lo demás no se casa con nadie. Es un diario que ha pasado por las diversas etapas difíciles que le ha tocado vivir al país. El mismo año en que nació OJO se produjo el golpe del General Juan Velasco Alvarado contra el gobierno constitucional del arquitecto Fernando Belaunde. La protesta no se hizo esperar. Toda la prensa libre alzó su voz contra el dictador que impuso su 'revolución' con la fuerza las armas y la ilegalidad. Ojo fue arrebatado y expropiado. La dictadura se lo quitó a sus dueños para tenerlo a su servicio. Estuvo amordazado hasta el 28 de julio de 1,980 en que el arquitecto Belaunde fue elegido por el pueblo y devolvió los diarios a sus verdaderos dueños.


La dictadura dejó a Ojo destrozado y desfinanciado. Levantarlo sobre los escombros fue un tarea titánica de dueños y periodistas. Así volvió a ser el diario popular alegre y entretenido que llegó a batir récords de venta a nivel nacional. Eran los tiempos del primer gobierno de Alan García en que el pueblo vivió la peor ola de terror que se haya visto en el Perú y la más alta inflación, por lo que los peruanos hartos de caos eligieron como su sucesor al 'chinito' Alberto Fujimori para que salve al país del terrorismo de Abimael Guzmán y la terrible ola inflacionaria que a diario hacía subir de precio todas las cosas, especialmente los alimentos.


Lo malo fue que, elegido Fujimori como presidente constitucional de la República, no se le ocurrió mejor idea que dar un autogolpe el 5 de abril de 1,992 y cerrar el congreso. A punta de fusil hizo tomar los diarios por el ejército, entre ellos OJO, para, al igual que Velasco, ponerlo a servicio de la dictadura que dirigió con Vladimiro Montesinos.


Otra vez la prensa pasó por uno de los peores momentos, pero a pesar de que a OJO lo quisieron utilizar comprando su línea editorial, sus dueños no cayeron en el juego de los 'diarios chicha' y no se puso al servicio de la dictadura y la corrupción. Se mantuvo libre e independiente como lo sigue siendo hasta ahora. Por eso es que los miles de peruanos lo tienen entre los primeros en lectoría. Se mantiene fiel a sus principios: libre, veraz e independiente. 46 años en el corazón del pueblo y seguro que vendrán muchos más gracias a su preferencia.
ojo