Hasán Nasralá: Arabia Saudí busca enfrentar a los musulmanes entre sí

Hasán Nasralá: Arabia Saudí busca enfrentar a los musulmanes entre sí

Hasán Nasralá: Arabia Saudí busca enfrentar a los musulmanes entre sí

04 de Enero del 2016 - 00:45

Hizbulá acusa a régimen pronorteamericano de promover el terrorismo

El líder del grupo chií libanés Hizbulá, el jeque Hasán Nasralá, dijo hoy que Arabia Saudí mostró su "verdadera cara despótica, criminal, terrorista y takfirí (suní radical)" al ejecutar ayer al clérigo chií disidente Nimr Baqir al Nimr, junto a otras 46 personas.

"La ejecución de Al Nimr es un crimen grave cometido por la familia de los Saud (reinante en Arabia Saudí), y tendrá repercusiones en el mundo y más allá", afirmó Nasralá en un discurso retransmitido por la televisión Al Manar, que pertenece a Hizbulá.

Además, acusó a las autoridades saudíes de querer "erradicar a todos aquellos que se oponen a su dictadura", pero advirtió de que "los crímenes de la familia Saud derrocarán a su régimen terrorista".

"La tierra del islam fue nombrada, injustamente, con el nombre de la familia Saud, que se impuso a su pueblo con el asesinato, el terror y los cuerpos que masacraron, con el apoyo y la financiación británica", agregó Nasralá, mientras los presentes coreaban "Muerte a la familia Saud".

Asimismo, el líder chií se preguntó si "no ha llegado ya el momento de condenar a los Saud por la propagación del pensamiento takfirí y su apoyo a los grupos terroristas".

"Quieren provocar conflictos entre los suníes y chiíes y desde hace décadas trabajan para ello", agregó, y añadió que su grupo "tiene la responsabilidad de evitarlo".

También señaló que el jeque Al Nimr fue "valiente, se atrevía a decir la verdad y llevaba a cabo un combate pacífico, sin emplear nunca la violencia".

Poco antes, dos manifestaciones contra la ejecución del clérigo tuvieron lugar en Beirut, una delante de la sede de la ONU y otra del edificio de la embajada saudí, sin que se registraran incidentes.

Al Nimr fue ejecutado ayer después de que en octubre pasado el Tribunal Supremo confirmara su condena a pena de muerte por desobedecer a las autoridades e instigar a la violencia sectaria.

El clérigo fue detenido en julio de 2012 por varias causas, entre ellas por apoyar a células terroristas y los disturbios contra las autoridades saudíes que estallaron en febrero de 2011 en la provincia de Al Qatif, en el este del país y de mayoría chií.

Además, las autoridades saudíes ejecutaron también ayer a otras 46 personas condenadas por pertenecer a grupos terroristas y cometer ataques en el país

ojo