"Angelito" como le dicen en casa, tiene un defecto irreversible en la médula espinal.
"Angelito" como le dicen en casa, tiene un defecto irreversible en la médula espinal.

Angelito es un gato afectado con problemas de movilidad, un rescatado de la calle que, un año después, ya en una casa donde recibe y da amor, puede trasladarse al usar un carrito de juguete fabricado por su dueña, una enfermera de gran corazón.

Constanza Hernández es una enfermera colombiana que adoptó al gato cuando el animal solo tenía solo 15 días de vida y recientemente le creó una pequeña silla de ruedas para que pueda caminar con mayor facilidad.

Angelito, como le dicen en casa, es un gato que tiene un defecto irreversible en la médula espinal. Cuando lo llevaron a la clínica, los doctores aconsejaron sacrificarlo por su condición de salud, pero Constanza se negó y ha luchado diariamente para mejorar la vida de su gato, su amado animal, amigo y compañero.

Hernández ha compartido imágenes de los momentos más recientes desde que el gato Angelito comenzó a usar una prótesis con ruedas para moverse. La joven explicó que ella misma construyó el aparato para el animal con partes de juguetes.


Ejemplo de vida

La enfermera de gran corazón asegura que el felino se ha recuperado sin problema y que ha tenido una vida muy feliz. “La gente piensa que los animales con discapacidades son animales infelices, pero eso es totalmente falso. Ángel se ha desarrollado con normalidad: es igual de loco, juguetón y feliz como el resto de los gatitos”.

Lo que más impresiona es que todas las personas cercanas al pequeño gato coinciden en que tiene una actitud de superación increíble. El gato es un ejemplo para nosotros, los humanos.

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