Magaly Moro |

María Julia (55 años, Surquillo). Querida doctora Moro, estoy muy preocupada por la vida que está llevando mi hija. Ella se llama Marisol y tiene 21 años. Desde que empezó la universidad, hace tres años, noté en ella un cambio en su personalidad. Dejó de ser dulce, amable y tierna, para convertirse en una señorita amargada. Ya no quería conversar con sus compañeros del colegio y se enfocó en los de su carrera. Cuando le pedía alguna explicación de porqué se había alejado de sus amigos, me respondía: “son muy inmaduros, mamá”.

He tratado de entenderla durante todos estos años, pero hay algo que me está preocupando mucho y es que se rodea de personas mayores de 30 años. Todos sus amigos superan la base 3 y eso me preocupa. Ellos tienen una mentalidad diferente a la de mi niña.

Lo peor de todo es que a fines del mes pasado descubrí que un tipo llamado Manuel, de 36 años,le está coqueteando por redes sociales. En varias oportunidades he visto que le pone “me encanta” a sus fotos de Instagram o le escribe piropos. Una sobrina que es cercana a mi Marisol me ha contado que ese señor estudia con mi hija en la universidad. “Son salientes hace varios meses, tía”, me dijo susurrando.

Ay doctorcita, la verdad es que me estoy volviendo loca de nervios. Sé que este joven es una mala influencia para mi pequeña. Mari debería estar con un chico de su edad, no con alguien tan grande. Me da miedo. ¿Qué hago?

Ojo al consejo

Querida María Julia, sé que como madre te puede preocupar con quién se rodea tu hija. Sin embargo, debes tener en cuenta que ella es adulta y tiene derecho a tomar sus propias decisiones. No juzgues a este joven sin conocerlo antes. Lo mejor que puedes hacer es conversar con tu hija e intentar conocer más a su chico o pedir que te lo presente. Suerte.

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