Magaly Moro

Ximena (30 años, Chorrillos). Doctora Magaly, la verdad es que ya no sé qué hacer con mi prometido. Desde que nos mudamos juntos, él ha cambiado mucho. Se ha vuelto muy novelero y creo que yo tengo un poco de culpa. Cuando decidimos vivir bajo el mismo techo por la pandemia, Cristian se dio cuenta que yo veía novelas turcas por Youtube antes de dormir, era como mi escape del estrés diario.

Al inicio le disgustó la idea de tener que echarse en la cama conmigo y ver ese tipo de producciones. Lamentablemente, Cris tenía que ver eso, quiera o no, porque solo tenemos un televisor y su celular no tiene Internet, por lo tanto si no veía mis novelas, se iba aburrir.

Pasaron los meses y este tipo de contenido ya no le disgustaba, es más, él mismo me pedía ver y cuando me iba a trabajar, Cristian retomaba los capítulos sin mí.  Eso me enojaba mucho porque luego me los contaba o ya no quería que en la noche vea desde donde me quedé, porque no deseaba ver el capítulo dos veces.

Al transcurrir las semanas, él terminó mi novela y empezó a ver dos más a la par: una brasileña y la otra colombiana. Ambas recomendadas por su madre. Doctora, lo peor de todo es que todo el día ve eso y ni siquiera avanza su trabajo.

Hace unos días, vi que en su cuenta de gmail su jefe le han mandado dos memorándum por incumplimiento de labores. ¡Es el colmo! Le juro que esta situación me estresa. No es posible que sea tan novelero. Ayúdeme, doctorcita, ¿Qué hago?

Ojo al consejo

Querida Ximena, no está mal que le gusten las novelas, lo que sí es inaceptable es que descuide su trabajo, ya que puede traer consecuencias que terminarán perjudicando a la economía del hogar, en caso lo despidan.

Te recomiendo que hables con él de manera serena, sin juzgarlo y le expongas los efectos de su obsesión por las novelas, quizás ni siquiera se ha dado cuenta. Suerte.