Magaly Moro

Alberto (45, Villa El Salvador). Señora Moro, me encuentro atravesando por un momento muy doloroso para mí, pues hace menos de 6 meses me divorcié de Janet, con quien estuve casado por 15 años.

Pese a la separación, nunca dejé de pensar que era una buena mujer, muy trabajadora y con grandes deseos de superación. Lastimosamente yo soy diferente, un hombre conformista y sin aspiraciones, como ella mismo me lo decía. Por mucho tiempo intenté estar a su altura, a su ritmo, pero jamás lo logré y Janet se cansó de mí. Hice de todo para evitar que esto ocurra, pero ya no había amor de su parte. Entonces, hace 6 meses nos divorciamos oficialmente. Tristemente, jamás logramos ser padres, yo soy infértil. Gasté mucho dinero para poder tener un heredero, pero fue imposible.

Le escribo, doctora Moro, porque hace poco me enteré que mi exesposa tiene tres meses de embarazo de un arquitecto que conoció en el trabajo. Sé que ya no estamos juntos, pero no hay que ser muy inteligentes para deducir que ella estuvo en andanzas con ese sujeto cuando aún vivíamos juntos.

Estoy completamente devastado: perdí a la mujer de mi vida, esta se enamoró de un profesional y ahora le dará el hijo que yo tanto soñaba tener con ella.

Toda mi vida ha cambiado de un día para otro y no tengo fuerzas para salir adelante. No quiero trabajar y siento que soy el hazmerreír del barrio. No como, no duermo. Necesito su consejo urgente, pues siento que no podré superar esto. ¡Ayúdeme!

Ojo al consejo

Querido Alberto, comprendo que el momento que estás viviendo es muy duro y sientes que jamás podrás superarlo, pero lo lograrás. El tiempo ordena todo y verás que la vida te regalará nuevas oportunidades. Ten fe. Te recomiendo buscar ayuda psicológica. Necesitas herramientas para enfrentar esta crisis. Procura distraerte y refúgiate en tu familia. Suerte.