Magaly Moro

Leonor (34 años, Independencia). Estimada doctora Magaly, soy fiel lectora de su espacio en el diario y espero que pueda ayudarme, así como lo ha hecho con miles de peruanos, hombres y mujeres.

Le escribo porque tengo que tomar una decisión para que mi vida tome un rumbo, pero no sé qué hacer. Mi prometido Mariano, el hombre de mi vida, lamentablemente perdió su trabajo hace unos meses.

Desde entonces ha estado buscando alguna oportunidad laboral y por fin, la semana pasada, le ofrecieron un trabajo. Ambos nos emocionamos demasiado hasta que supimos que se trataba de una empresa ubicada en Huánuco, es decir en provincia.

A raíz de esto, Mariano me ha propuesto que nos vayamos a vivir allá. “Tendríamos todas las comodidades, amor. La empresa ya sabe que vivo en Lima, pero les intereso tanto que me han dicho que me van a poner un departamento. Es una gran oferta, que no puedo dejar pasar”, me repite todo el tiempo.

Realmente me alegro por esto, pero no sé si pueda ir con él a Huánuco. Tengo mi vida en Lima y aquí están mis familiares, mi trabajo y mis amigos. No sé si tenga el valor de irme dejando atrás todo. Lo peor es que él quiere que el cambio sea lo más pronto posible, porque ya quiere ir a trabajar. Incluso, me ha pedido que adelantemos nuestra boda, que lo tenemos planeado para el próximo año. Todo está pasando muy rápido y no sé cómo actuar.

Además, me da demasiada pena decirle que tengo dudas. Quiero estar toda mi vida con él, pero no en Huánuco, sino en la capital. ¿Qué hago?

Ojo con el consejo

Querida Leonor, entiendo tus dudas e incertidumbre porque es totalmente normal. Los cambios siempre dan miedo, pero a veces hay que arriesgarse. No obstante, considero que en estos momentos debes evaluar detenidamente los pro y contras que te generaría irte de Lima. Lo justo sería que ambos conversen de lo que desean y lleguen a un acuerdo. Suerte.