Magaly Moro

Alicia (31 años, Villa El Salvador). Doctora Magaly, me atrevo a contarle mi historia con la esperanza de que pueda ayudarme a terminar con esta eterna soltería.

Mis padres siempre fueron muy estrictos, desde la más tierna infancia y, especialmente, en mi adolescencia. Ellos se encargaron de alejar a cualquier posible chico que pudiera cortejarme. Ya sabe, no todos los padres son perfectos y ser controladores es muy sencillo. Lo cierto es que pude tener un par de novios a escondidas, pero todos huían al descubrir las dificultades que enfrentaban el estar conmigo, ya que no podía salir a citas como cualquier jovencita.

Doctora, ni siquiera en la universidad pude respirar aires de libertad y, con el tiempo, dejé de creer en el amor. Los chicos me revoloteaban, pero yo los ignoraba porque sabía que si le hacía caso alguno, cuando mis padres se enteraran, me molestarían tanto que al final tendría que terminar mi romance. Al solventarme la carrera y mantenerme, yo tenía que seguir todas sus órdenes.

Sin embargo, al concluir mi carrera, hace dos años, ellos me dijeron que era momento de seguir con mi vida sola, sin ellos. Conseguí un trabajo y me independicé; soy una mujer exitosa, pero sola. No tengo amigos hombres ni pretendientes.

Lo peor de todo es que ahora ya no le intereso a nadie, y si un muchacho se me acerca, lo espanto porque no sé cómo socializar. Soy y seré toda mi vida una solterona por mis padres. ¿Qué hago?

Ojo al consejo

Querida Alicia, lamentablemente tus padres se equivocaron en su forma de crianza, pero ahora está en tus manos remendar esa situación. Empieza a tomar acciones para que tu falta de socialización no sea un problema que afecte tu vida amorosa. Lo primero que debes hacer es ir a terapia, eso te ayudará muchísimo. No te enfoques tanto en el pasado. Suerte.