Magaly Moro |

Edgar (36, Rímac). Doctora Moro, llevo 4 años con Mariana, la amo, es una mujer estupenda, pero tiene un grave problema: se vuelve insoportable en invierno. Quizás le cause gracia mi dilema, lastimosamente es verdad. Mi pareja es de la selva, una mujer que disfruta como nadie las altas temperaturas. Durante el verano es una chica feliz e, incluso, luce más bonita, por esta razón le digo mi guapa caribeña. Sin embargo, toda esta magia se esfuma cuando el invierno empieza a asomarse.

Hace 5 años que Mariana radica en Lima. Yo la conozco desde que llegó a la capital para estudiar. Éramos amigos en la universidad y, desde entonces, me percaté de su cambio de personalidad en invierno. No obstante, pensé que se debía a algún problema familiar o asuntos personales, jamás supuse que sus cambios de humor estaban relacionados con el clima.

Cuando nos hicimos pareja, ella me advirtió de este detalle, pero a mí me causó risa, juré que se trataba de una broma. Pero cuando me di cuenta de que era algo real que el invierno la alteraba, traté de ayudarla. Estaba completamente enamorado. Aguantaba sus desplantes, quejas y hasta sus “bajones”, pero ya me cansé.

Ahora Mari ya empezó a ser el ogro de siempre. Yo siento que no podré soportarla un año más, además no imagino una vida a su lado, al menos no con estos episodios. La amo, pero esta carga es demasiada para mí. Lo peor de todo es que no quiere ir al psicólogo. ¿Qué hago, señora Moro? ¿Termino con ella? Sé que me dolerá, pero no tengo más opciones. Ayuda.

Ojo al consejo

Estimado Edgar, tú estás poniendo todo de tu parte. Conversa con Mariana, exprésale tu sentir y dile que no te gustaría perderla, pero que también sientes mucha carga sobre tus hombros con sus cambios de ella insiste en no querer ir al psicólogo ni recibir ningún tipo de ayuda, entonces es momento de que veles por tu felicidad. Mucha suerte.

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