Magaly Moro

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Armando (29 años, Santa Anita). Doctora Moro, estoy realmente fastidiado con las actitudes que está teniendo últimamente Fernanda, mi conviviente desde hace dos años y medio. Hace unos meses se descargó la aplicación TikTok porque estaba aburrida en casa. Al comienzo solo veía videos y, a veces, si encontraba uno gracioso, lo compartía. En realidad, nada grave hasta ese momento.

Pasaron los meses, llegó el Año Nuevo y ella, al ver a toda su familia reunida después de mucho tiempo, se animó a grabar su primer TikTok. Era un vídeo simple: contestaba unas preguntas con su hermana y mamá. Lo vi porque yo también tengo mi cuenta, fue divertido. Nunca imaginé que ese sería el inicio de mis problemas; a la mañana siguiente, aquel clip tenía miles de reproducciones y había alcanzado los 30 mil “likes”. Nadie en la familia se explicaba el porqué, ya que no hacían nada sorprendente.

Al transcurrir los días, todos se olvidaron del tema, menos mi novia. Ella, al ver cómo sus seguidores aumentaron, intentó probar con más vídeos. Actualmente, tiene una gran cantidad de seguidores y ha optado por ridiculizarse en esa plataforma. Hace bailes exagerados, finge caídas e incluso ha empezado a hacerme bromas sin sentido. La verdad es que estoy harto. Cada vez que veo uno de sus vídeos en mi “Para ti”, porque ni siquiera la sigo, me avergüenza. Además, mis amigos han empezado a compartir su contenido en Whatsapp. No sé qué hacer, la amo pero me incómoda todo esto.

Ojo al consejo

Querido Armando, si realmente la amas, deja que se divierta como quiere, no la limites. Asimismo, si su objetivo es dedicarse al mundo digital, apóyala. Es bonito sentir que creen en ti.

Por otro lado, puedes conversar con ella y manifestarle que te incomoda que te involucre en sus videos. Deben llegar a un acuerdo para que los dos estén bien. Mucha suerte.