Magaly Moro

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Martín (29, Surquillo). Doctora Moro, Claudia me tiene con la cabeza de locos porque no hace más que hablar de Run Run, el zorro que se ha vuelto viral en los últimos días. Yo no tengo nada en contra de los animales, sin embargo, me parece exagerado e innecesario que todas nuestras conversas giren en torno a este animal.

Señora Moro, no es que sea un tóxico, pero la vez pasada le estaba contando un problema que me pasó en la oficina y, a la mitad de la conversa, noté que ni siquiera me estaba mirando. Le pregunté: “Claudia, ¿me estás escuchando?”. Y no sabe lo que contestó. “Amor, ¿se sentirá feliz Run Run en el Parque de las Leyendas? ¿Lo tratarán bien? Si esos vecinos no se hubieran quejado, andaría libre, ¿no crees?”. Mientras yo hablaba de que, posiblemente, me podrían despedir, ella estaba en otro mundo. Me llenó de impotencia su respuesta. No obstante, lo pasé por alto.

Sin embargo, la vez pasada Claudia se comprometió a asistir a un almuerzo familiar para que conociera a una tía muy querida que había llegado del extranjero. Previamente, me comentó que iría a ver a Run Run al zoológico, pero que llegaría puntual a la cita, que no me preocupara. Nada de esto ocurrió porque simplemente no apareció y no me contestó el teléfono. “No te molestes, Martín. Entiéndeme, había mucha cola y moría por ver a Run Run”, se excusó. Desde ese momento, no le dirijo la palabra ni he contestado sus mensajes. ¿Qué hago, doctora Moro? Estoy muy molesto.

Ojo al consejo

Querido Martín, primero, no eres tóxico; segundo, es natural que te molestes por el plantón de Claudia. Sin embargo, toda esta situación se puede solucionar con una buena comunicación.

Explícale a tu novia que te incomoda su exagerada atención a Run Run, especialmente cuando le hablas temas importantes. Estoy segura que no lo hace adrede. Mucha suerte.