Magaly Moro

Gabriela (27 años, Los Olivos). Señora Magaly, me duele el gran rechazo que tiene mi novio, Sebastián, hacia mis otros cinco grandes amores: mis gatitos. Le cuento que yo soy una defensora de los derechos de los animales, pues me han gustado desde que era niña y siempre he tenido muchos perros y gatos en mi hogar. En mi pequeño departamento vivo actualmente con cinco pequeños felinos que rescaté de las calles en los últimos dos años y significan todo para mí, son como mis hijitos. Sin embargo, acabo de mudarme con mi pareja y las cosas no han ido para nada bien. De acuerdo a Sebastián, mis gatos son sucios, huraños y para nada agradables. Incluso, dos de ellos suelen arañarlo cada vez que lo ven y no entiendo realmente el porqué.

Le escribo porque Sebastián me ha dado un ultimátum: o me deshago de mis mascotas o él se va del departamento. Su advertencia me ha dolido profundamente en el alma, ya que no soy capaz de elegir. Amo a mi pareja, pero no puedo abandonar a mis gatos solo porque así lo desea.

He intentado hablar con Sebas y hacer todo lo posible para que recapacite, pero no quiere dar su brazo a torcer.

Le he contado mi problema a algunos de mis amigos más cercanos y me encuentro más confundida aún. Algunos de ellos dicen que es muy fastidioso vivir con tanto animal y otros me dicen que Sebastián debería adaptarse a mi estilo de vida. ¿Qué debería hacer entonces? Realmente no quiero alejarme de mis mininos y estoy segura que ellos tampoco quieren irse de mi hogar. Ayúdeme.

Ojo al consejo

Querida Gabriela, asumo que esta debe ser una situación muy complicada para ti. Te sugiero que llegues a un acuerdo con tu pareja, él no puede ponerte contra la espada y la pared y condicionarte de esa manera. Ten en cuenta que él ya sabía de tu gran amor por estos animalitos. Consulta con un veterinario también para ver el origen del problema. Mucha suerte.