Magaly Moro

Miluska (26  años, Surquillo). Doctora Magaly, hace tres meses conocí por TikTok a Adrián. Él comentó un video donde salía bailando y luego me habló en Instagram. Al inicio no le quise responder porque no hablo con extraños, pero cuando entré a ver sus fotos, me pareció muy atractivo y decidí seguir la conversación. Hablamos por varias semanas a través de esta red social. Adri me contó que era emprendedor del rubro textil con su hermana, y que a la par trabajaba en un estudio de abogados, por eso no podía contestar los mensajes tan seguidos. La verdad que a mí eso no me incomodaba, es más me encantaba que sea un hombre próspero.

Luego de dos meses, decidimos vernos. Ese día fue fantástico. Forjamos aún más nuestra relación y descubrí que teníamos conexión en la intimidad. No obstante, todo ese cuento de hadas terminó cuando al salir del hotel, él recibió una llamada. “Hola Cami, ahora estoy saliendo del trabajo para la casa. Sí, dile a la niña que vamos a salir solo si se porta bien. Ok, las amo. Bye”, dijo. Al escuchar esa conversación, quedé paralizada y solo atiné a preguntar “¿quiénes son?”. Él, de manera muy fresca, me respondió que era su esposa. En plena calle le empecé a reclamar y contestó muy tranquilo, “no creías que esto era algo serio, ¿o sí?”.

Doctora, corrí de ese lugar llorando, había sido la amante todo este tiempo y no lo sabía. Desde entonces dejamos de hablar, pero aún lo quiero y no sé qué hacer con este sentimiento. ¿Qué me aconseja?

Ojo al consejo

Querida Miluska, en este mundo existen personas a las que no les importa jugar con los sentimientos de otras. Lamentablemente, te cruzaste con una de ellas. Ese hombre no vale la pena.

Aunque sea todo muy reciente, intenta pasar la página. Mantén tu mente ocupada y verás que con el pasar de los días, el dolor será cada vez menos. ¡Tú puedes!