Magaly Moro

Andrea (30 años, Chorrillos). Doctora Moro, hace dos años que convivo con Antonio y nos ha ido muy bien. Nos complementamos mucho como pareja. Él me apoya en mis proyectos y yo hago lo mismo con cada trabajo que tiene. Nos amamos demasiado y disfruto esta convivencia.

A pesar de ello, hay algo en él que no me gusta, y es su prima Daniela. Siempre hemos tratado de mantenerla alejada de nuestra relación, pero ha sido imposible. Cada quince días llega a nuestro departamento con una excusa nueva para quedarse todo el fin de semana. Por ejemplo, hace unos días dijo que se había inundado su cuarto por eso estaba buscando un lugar para pasar esa noche. Seguro era mentira, pero mi novio le creyó y dejó que se quede una vez más.

Lo que más me incomoda es que llega y se come todo lo de mi refrigeradora. Además, parece una extensión de Antonio porque no lo deja solo en ningún momento y habla sin parar. Cuando le intento reclamar por algo, de inmediato ella va donde él y dice que le hablo o miro feo. Es ridícula esta situación.

Le juro que esa mujer me saca de mis casillas. Quisiera botarla y nunca más abrirle la puerta, pero mi prometido la ve como una hermanita menor indefensa, a pesar de tener 23 años.

Doctora, estoy cansada, amo a mi novio y me hace muy feliz, pero no aguanto la presencia de su prima. Me encantaría irme de este país con mi pareja y ya no tener estos problemas, pero tampoco puedo hacerlo porque sufriría. La quiere mucho. Ayúdeme, por favor. ¿Qué hago?

Ojo al consejo

Querida Andrea, debes contarle a Antonio todo lo que te genera esas visitas, pero ten cuidado con las palabras que uses para que no sienta que atacan a su familiar.

Las parejas necesitan privacidad y si él te quiere va a buscar tu comodidad. Asimismo, cada vez que llegue su prima, traten con sutileza de que no permanezca mucho tiempo. De esa forma tampoco quedan mal con ella.