Magaly Moro

Rubén (60, Carabayllo). Señora Moro, le escribo al borde de la desesperación porque tengo varias semanas en las que no he podido dormir bien por culpa de los escandalosos ronquidos de mi esposa. Lo peor de todo es que mi pareja es muy sensible y resentida, por esta razón hasta el momento no sé cómo abordar el tema sin que se sienta ofendida.

Si bien Lucy siempre ha roncado, los sonidos que hacía eran tolerables. Sin embargo, ahora la situación me resulta sumamente incómoda. Sin ánimos de burlarme, cuando duerme suena como una moto malograda. Esto ha provocado, además, que mi deseo sexual se apague. La verdad ya no se me antoja intimar con ella. No quiero sonar machista, pero cada vez la encuentro menos sexy.

He recurrido a mi hija para que me ayude con este problema. Le pedí que hablara con su mamá y le recomendara que visite a un doctor, tengo entendido que muchas veces los ronquidos son consecuencia de algunos problemas respiratorios. Lastimosamente, mi mujer no se da ni por enterada de lo terrible que suena y se rehúsa a ir donde un especialista.

Siendo sincero, señora Moro, por momentos me quiero ir a otra habitación. Otro de mis hijos también le sugirió que busque una solución a su problema. “Mamita, no te das cuenta, pero roncas muy duro”, le dijo muy amoroso. Pero Lucy respondió: “Ay, qué exagerado, ni que tú durmieras todo lindo”. Con todo esto, no sé qué hacer. Apóyeme, por favor.

Ojo al consejo

Querido Rubén, entiendo que temas hacer sentir mal a tu esposa, pero deberás encontrar las palabras adecuadas para hacerle ver su problema. Lo primero que debes decirle es que te preocupa la salud de ambos. En su caso porque puede estar enferma, y en el tuyo porque no estás descansando bien. Usa un tono neutro y no hagas bromas que puedan herirla. Mucha suerte.