Magaly Moro |

Abigail (33 años, Chaclacayo). Señora Moro, ninguna madre de familia me va a dejar mentir que la lista de útiles escolares de los niños de primaria cuestan un ojo de la cara.

Yo pensé que, al ser clases virtuales y desde casa, la lista no sería tan larga este año. Pero, ¡qué barbaridad, doctora! He gastado como 300 soles en tonterías que mi hija nunca va a usar. Lo que más me molesta no es eso, sino que su padre no haya aportado ni un sol en la educación de Catalina.

Alfredo y yo estamos separados desde hace dos años, ya que nuestro matrimonio no funcionó: nos odiábamos, doctora. Sin embargo, decidimos mantener la fiesta en paz por el bien de nuestra hija de siete años.

Al inicio, mi exesposo era muy cumplido con todas las necesidades de Cata, pero con el tiempo se volvió más tacaño. Y este año no ha sido la excepción. Según él, la pandemia lo ha dejado sin trabajo y sin un centavo en los bolsillos.

Yo he sido muy buena con él y he asumido casi todos los gastos de mi pequeña. Lo único que le pedí es que se encargara de la lista de útiles de este año, pero ni eso pudo hacer. Al final, la compré yo sin su ayuda.

Ahora, ¿usted cree que me quiere devolver algo de dinero? Se hace el loco, señora Magaly. Cuando le digo que me transfiera, por lo menos, el 30% de lo que gasté, me cuelga el celular. Ya estoy cansada de esta situación.  No sé si deba recurrir a lo legal, porque no quiero que mi hija vea a sus dos padres pelear por plata.

Ojo al consejo

Querida Abigail, entiendo el malestar que debes estar sintiendo en este momento, pero no creo que debas ser tan dura con Alfredo, quizás sí está pasando por un momento difícil a nivel económico. Lo que debes hacer es hablar seriamente con él para hallar una solución justa para ambos. Si él no está dispuesto a dialogar, ahí sí considera en hablar con un abogado para que te asesore. Suerte.

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