El cuidado del medio ambiente ya es una preocupación constante a nivel mundial. Esta se manifiesta en todos los aspectos de la vida e incluso después de ella. Con la cada vez más escasa disponibilidad de terrenos urbanos a nivel global, la responsabilidad de cuidar el agua potable y la necesidad de reducir emisiones de gases de efecto invernadero, es cada vez más popular encontrar alternativas más ecoamigables que una sepultura o cremación tradicional.

Se trata de un tema complejo, pues no solo se debe tener en cuenta el cuidado del medio ambiente, sino también el respeto a los restos mortales del difunto y a su fe. Además, es necesario que, sin importar el método que se elija, los familiares puedan visitar y recordar a su ser querido que ya partió. Teniendo todo esto en cuenta, algunas de estas tendencias ya han llegado al Perú, gracias al camposanto Parque del Recuerdo. En la siguiente nota le detallamos en qué consisten

Vive como un árbol.

Las urnas biodegradables son una de las principales tendencias en los funerales verdes. Se trata de vasijas en las que se depositan las cenizas de los difuntos junto a una semilla -que suele ser del árbol de su preferencia- y otros materiales que permitirán que esta germine. Esta es enterrada, ya sea en un cementerio o en el jardín de la casa, y se convierte en un árbol. Se trata de una manera de devolver a la tierra lo que nos ha dado y, de cierto modo, continuar presente y vivo para la familia.

Sepulturas naturales.

Si bien los ataúdes tradicionales están hechos de madera, existen ya otras opciones con incluso menor impacto para el medio ambiente. Hoy, son cada vez más las funerarias que ofrecen alternativas como los sudarios de fibras naturales o ataúdes de materiales como el cartón o las fibras vegetales, todos ellos 100% biodegradables.

Arrecifes de coral.

Esta es una opción que, por el momento, solo existe en los Estados Unidos. Tras cremar un cuerpo, se utilizan cenizas incineradas para crear un arrecife de coral artificial que se agrega a un arrecife de coral vivo, lo que ayuda a restaurar los hábitats marinos al atraer peces y otros organismos.

Cuidado del agua.

Una de las características más buscadas en un cementerio o camposanto es que el lugar transmita paz y cuente con áreas verdes, que hagan más agradable el descanso de las personas y las visitas de sus familiares y amigos. Sin embargo, mantener este tipo de áreas verdes es complejo, especialmente en una ciudad con poca lluvia como Lima. Por ello, algunos cementerios, como Parque del Recuerdo, ya se preocupan por implementar sistemas de riego tecnificados que reduzcan el empleo de agua y maximicen la eficiencia del riego.

Cremaciones ecológicas.

Las emisiones de gases contaminantes suelen ser un problema para los hornos crematorios. Afortunadamente, ya existe la tecnología para reducirlas. En Perú, esta tendencia ha llegado con el camposanto Parque del Recuerdo, que ha implementado hornos crematorios ecoamigables en sus sedes de Callao e Ica y próximamente harán lo mismo en Lurín. Estos cuentan con un sistema de control de combustión que proporciona un procedimiento tal que, incinera la materia orgánica en dos etapas, logrando que el cuerpo sea cremado con una previa preparación, impidiendo la generación de humos negros.

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