Adquirir una vivienda no es una tarea sencilla: los elevados costos que implica y la relevancia que ocupa en la vida de su propietario hace de esta una de las decisiones más importantes de su vida.
Por ello, quien esté interesado en dar dicho paso debe contemplar las distintas plataformas y vías por las que uno puede acceder a la compra de una casa; velando por analizar la oferta inmobiliaria más amplia posible, uno cuenta con la capacidad de comparar precios y adquirir la opción que más se acomode a sus necesidades.
Por tal razón, una opción poco frecuente, pero que ofrece una variedad de inmuebles, es el remate judicial. En esta alternativa están dispuestos tanto inmuebles y muebles como otros tipos de bienes que han atravesado procedimientos legales y que, debido a incumplimientos de pago, son redirigidos a la venta pública tras orden de un juez.
Para ello, el Poder Judicial (PJ) mantiene la plataforma de remates judiciales (Remaju). Según el Gobierno, es un sistema que cumple el rol de administrar de modo virtual la intervención de los postores en el proceso de compra de un inmueble, agilizando así las ventas.
Tal como lo explica, el Instituto ILCJ, Toda compra mayor demanda un seguimiento a los procesos para que no existan irregularidades, las cuales son buscadas por delincuentes debido al alto costo que generan.
Sin embargo, al estar uno comprando una propiedad a través de la venta pública, no hay posibilidad de que caiga en una venta fraudulenta. Además, los inmuebles se compran a menor precio sin afectar este a las garantías de los mismos. Por último, el ganador es inscrito inmediatamente en los Registros Públicos como propietario de la vivienda, por lo cual se levantan todos los gravámenes y el inmueble es absuelto de todo proceso judicial.




