Hola, soy Magaly Moro y leo todos los días tu caso del corazón para darte un consejo. Siempre protejo la identidad de las personas que me escriben porque esta historia podría ser la de cualquiera.
El amor nos impulsa a ser mejores personas, pero también nos puede cegar y poner contra la espada y la pared. En este espacio recibirás un consejo, el consejo de una amiga anónima. Ojo, esto no es una terapia. En muchos casos sí es importante recurrir a una, ya sea solo o en pareja.
Hoy te cuento la historia de Adriana de 41 años, que nos escribe desde Surco.
Doctora Magaly, estoy harta de mi marido y de los tontos stickers que hace con mi cara. Como suelo hacer muchas muecas, a él le encanta tomarme fotos y convertirlas en stickers para sus conversaciones. Al principio me daba risa y hasta me parecía una gracia, pero ahora la situación me incomoda demasiado.
Hace poco descubrí que usa esos stickers en sus grupos de trabajo y en los chats con su familia. Yo pensaba que era algo privado, una broma entre nosotros, pero me equivoqué. Me da vergüenza imaginar que sus compañeros y familiares están viendo mis gestos y burlándose de mí. No sé qué comentarios harán cuando yo no estoy presente.
Ya le he dicho que deje de hacerlo, que no me gusta que use mi imagen de esa manera, pero él parece no tomarme en serio. Se ríe y me dice que no sea exagerada, que solo quiere divertirse y que no hay nada de malo en compartir stickers con mi cara. Según él, debería sentirme halagada porque le parezco graciosa, pero yo no lo veo así.
Me molesta que no respete mi incomodidad y convierta algo que para mí es privado en motivo de diversión para otras personas. Doctora, ¿estoy exagerando al molestarme por algo que parece tan simple? ¿Cómo puedo hacerle entender a mi marido que no tiene derecho a usar mi imagen si yo no estoy de acuerdo? Lo quiero, pero siento que se burla de mis sentimientos y no sé cómo ponerle un límite sin que nuestra relación se deteriore más.
CONSEJO
Adriana, tienes derecho a sentirte incómoda y a pedir que tu imagen no se use de una manera que te molesta. Que tu marido lo considere una broma no significa que debas aceptarla. Pídele que deje de compartir esos stickers y que elimine los que ya difundió, en la medida de lo posible. En una relación, el humor debe hacer reír a ambos, no incomodar a uno para divertir al otro.




